Una nueva inspiración, un nuevo mundo, una nueva leyenda, eso necesito, cambiar el rumbo, ver a otras tierras, sembrar nuevas semillas, ya que mis cosechas me han dejado pobre. Buscaré cielos más azules, nubes más blancas y corazones más rojos. Voy caminando por mi ruta, y veo en las fronteras tormentas, lluvias, sequías, pues, no vendrán, aquí solo habrá sol, un gran clima, que hará que mis nuevos cultivos broten con enormes frutos, para que pueda salir adelante. Y a que esto suena muy rural, pues, dejame mostrarte la modernización... engaño, dolor, sufrimiento, arrogancia, hipocrecía, ira, odio, egoísmo, ese es el mundo en el que vivimos, el que nos rodea a todos, sin discriminar, absolutamente todos tenemos eso dentro de nosotros, algunos lo dejan salir, otros se lo guardan y otros sencillamente lo transforman en buenas vibras, ¿qué harás tú?
miércoles, 4 de diciembre de 2013
martes, 3 de diciembre de 2013
Te extraño.
Te extraño, de la peor manera, recordándote. De días insólitos que nunca acabaran, mis sueños han sido sobre ti. Vivo pensando en ti, intentando olvidarte, aunque se que no puedo. Te busco en mis noches de verano, esperando poder encontrarte entre mis sabanas. No lo creo, extraño tu dulce sonrisa, tu dulce armonía. Tus palabras llenas de paz, ¿donde han quedado? Quisiera al menos por última vez, sentir tus labios, tu arrogante pasión ¿qúe haz echo con ella?
Te extraño, sin más, agonizante, sin vueltas, sin orgullo, sin dignidad, no importa nada más, nada menos, solo perdona si soy muy directa y diga que no quiero olvidarte, que me es imposible hacerlo, que no puedo. Solo que me hacías feliz, hacías que sonría, que vea el mundo de otra manera, hacías que mi mundo fuera seguro, me hacías sentir que nadie podría hacerme caer, era fuerte. Y ahora solo te anhelo, te añoro, ¿donde estas? ¿por qué no vuelves? Te necesito, a ti, a tu mundo.
Ya que, olvida lo que digo, que no te importa, que no te toca, ya no se cual es tu rumbo, pero el mio, sigue siendo tuyo.
Eres tú, no lo que ves.
Dedicado a aquellas chicas que no se valoran.
¿Cuantas veces al día te dices que te odias? ¿Cuantas veces al día te replicas uno por uno tus defectos? ¿Cuantas veces al día te das cuenta que no eres como quieres ser? Muchas, ¿verdad? Entiende, querida amiga, que eres así, que debes aceptarte, aunque sea duro, aunque te hagan sentir mal por eso, aunque te hayan dicho miles de veces que no eres bonita, o que eres gorda, o que simplemente no te quieren, o quizás no te lo hayan dicho, pero tú te ves así, quizás hasta eres bonita, hasta no estas gorda, quizás muchas personas te adoren, pero tú simplemente no lo ves, ¿verdad? Pero no es eso lo que más importa de ti, no es tu físico o tu apariencia, no es eso, es quien eres, es tu forma de ver la vida, es como eres, eso te hace especial, eso te hace bonita, eso nadie puede juzgarlo. Nadie puede decirte si está bien o está mal como eres, nadie puede simplemente etiquetarte o criticarte, tú eres así y a nadie tiene por qué importarle. Simplemente se tu misma, se feliz con quien eres, con como eres, porque nadie más lo será por ti. Y tú, no te juzgues, no te critiques, no veas tus defectos, eres así y eso te hace ser tú, si a los demás no les gusta que importa, si te ves gorda, da igual, come sano y haz ejercicio, si no puedes adelgazar más es porque no lo necesitas, ¡y a la raja! ¡a comer más! si te ves fea, arreglate, y si no dejas de verte así, pues da igual, ¿piensas que los chicos no te van a querer por ser fea? ¿acaso prefieres que te quieran solo porque estas bonita y delgada y no por como eres? Déjate de tonterías. Eres como eres y eso no cambiara, aunque te maquilles, adelgaces, seguirás siento tú.jueves, 28 de noviembre de 2013
Uno mismo.
El espejo miente, miente descaradamente, no muestra la verdad, ni la realidad, no muestra eso que se esconde dentro de uno, eso que nos hace especiales. Miente tanto, que nos hace ver aspectos que nuestra mente imagina, nos hace ver tristes, nos hace ver mal, nos muestra lo que nuestros ojos ven, pero muchas veces, nuestros ojos no ven la realidad, porque somos ciegos a esa realidad, ciegos a nosotros mismos, vemos lo que nuestra mente quiere que veamos. Nuestra mente nos controla, pero deberíamos ser nosotros quien controlemos a nuestra mente, haciendo que ella haga lo que nosotros queramos.
Es increíble, tenemos miedo de que los demás nos hagan daño, cuando somos nosotros mismos los más grandes responsables de nuestros daños. Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo, nuestra mente, nuestra subconsciente, nadie más ni nadie menos puede hacernos más daño que uno mismo. Acaso cuando te ves al espejo ¿a quién ves? ¿a vos o a otra persona? y ¿de quién es esa voz que te insulta? ¿que se burla de vos? Es tu mente, sos vos, nadie más. A la persona que más miedo debemos tenerle, no es a un par, a alguien más, es a uno mismo.
Por eso debemos luchar contra nuestra mente, luchar contra nosotros mismos, descubriendo que lo que vemos a veces no es la realidad, porque te puedes ver, puedes ver tu aspecto, pero nunca podrás ver con tus propios ojos quien eres en verdad, quizás los ojos de otras personas puedan verlo y valorarlo, como otras lo rechazaran, pero debes saber, que tenemos defectos como tenemos virtudes, pero hay que aprender a transformar esos defectos en virtudes, o mejorar las virtudes, no criticarse, cambiar, ser productivo, demostrarte que no eres lo que ves, si no lo que sientes, ser lo que sientes, es ser tú.
martes, 5 de noviembre de 2013
No lo guardes más.
Muchas noches solo te sueño, otras intento tenerte, otras guardo en mí tu recuerdo.
Después de tantos años, logro ver hoy, como tus ojos guardaban, así, el amor más profundo, imaginando que no me he dado cuenta. Lamento decir, que una y mil veces más, cada vez que sonríes, cada vez que me miras, lo veré. Aunque estés a cientos de kilómetros se que siempre estas pensando en mí, tanto como piensas en ella, tanto como te pienso yo. Pensando como demostrarnos todo tu amor, todo eso que guardas, créeme, lo veo y también sonrío, pensando en todo aquello que eras y hoy guardas. Te he visto crecer, siempre a tu lado, y he demostrado que, aún a pesar de los cambios, eres el mismo, que muy dentro de tus ojos se esconde esa sonrisa que solo sabes mostrar cuando realmente estas feliz, que antes, mostrabas todo el tiempo. Tu corazón esta roto y no sabes cuanto me lamento por no poder repararlo, por no poder darte todo el amor que ella no supo darte, o que quizás, no soporto. Eres mi mayor admiración y en eso que pienso día y noche, vives en mí y yo se que vivo en ti, porque así siempre será. No me engañes, yo te conozco, yo se cuando estas mal y cuando estas feliz, no intentes demostrarnos que eres fuerte cuando te caes a pedazos, querido, se quién eres, conozco tu historia, no intentes guardarlo también. Y aunque no lo sepas, yo rezo por ti, y aunque no lo creas, eres mi mundo, porque creo en ti, porque así fue como llegaste a donde estas, todo estará bien, mientras me ames, mientras te ame, siempre podremos ir alrededor del mundo. Porque eso fue lo que me enseñaste, a creer, a soñar, a amar y a ver en los ojos de aquel que está lejos, el profundo amor y el profundo dolor. No guardes todo eso dentro de ti, que te hará mal, yo estoy para ti.
miércoles, 23 de octubre de 2013
Te he visto pasar.
Te he visto pasar, intentando borrarte, he fracasado, al recordar, todo aquello. He intentado olvidarte, en vano, ya que tu sonrisa no se borra, no deja de aparecer en mis sueños, no deja de atormentarme. ¿Qué he echo mal para dejarme derribar por tu recuerdo? Recuerdo que duele, que infecta, que contamina, que nunca se va. Tu ausencia sigue consumiendo en mí y aunque lo único que queda de ti en mí es tu recuerdo, puedo verte diariamente, atormentando mi vida, sabiendo que tú andas por ahí con aquello que te llevaste de mí. Que ingrato de tu parte haberme robado una parte de mi ser, sin permiso, y haberte ido con ella, dejándome vacía. Te he visto pasar, intentando disimular, intentando hacerme creer que la parte que me has robado ya no es tuya, intentando hacer como si yo no tuviera una parte de ti. Que difícil es ver, aquella sonrisa, que antes me hacía volar y ahora solo me hace querer llorar. Vives en mí y nada puedo yo hacer, más que lamentar tu ausencia, perderme en tu analogía y sentir la melancolía, de lo que nunca sucedió. Nostalgia, ¿de qué?, ¿de nuestras risas?, ¿de nuestras peleas?, ¿de qué? De verte reír y soñar, de verte mirarme y enloquecer, eras mi más grande droga, ¿ahora qué eres? Ni yo lo sé. Admite tú también, que ya solo eres, un recuerdo.
Caminos.
Una noche, luego de tomar la decisión correcta, de terminar con mi estancia aquí en la tierra, me fui a dormir, feliz ya que el día siguiente será mi último día en el mundo de los vivos, los problemas acabaran, los insultos cesaran y todo sera paz, nunca más sufriré. De repente, sentí que una voz llamaba a mi nombre.
-Angélica, querida despierta, quiero mostrarte algo importante.- Era una voz dulce, femenina, pacifica.
Abrí los ojos, pero solo vi luz, no podía ver nada más, todo era blanco, parecía muy irreal, volví a escuchar la voz.
-¡Angélica! Que te estoy llamando niña.- Me tomo lentamente del brazo y en pocos segundos estaba de pie, aunque me sentía flotar. No estaba en mi habitación, me sorprendí bastante, pero no estaba asustada, me sentía bien.
-¿Quién eres tú?- Le pregunte a aquella mujer, de apariencia angelical, muy bonita y con esencia de madre.
-Eso no importa, tú llámame Uriel, debo mostrarte algo muy importante, ven conmigo.- Fuera seguro o no, la seguí, no tenía nada que perder.
Al principio, creí que caminábamos sin rumbo, seguía viendo todo blanco, pero luego, percate dos caminos a lo lejos, Yo hacía muchas preguntas, "¿dónde estamos?", "¿qué es este lugar?", "¿qué quiere mostrarme?", pero ella siempre respondía lo mismo, "ya veras". Cuando llegamos a los dos caminos, vi algo totalmente sorprendente, eran totalmente diferentes, uno era oscuro, lleno de arboles secos, animales sombríos, basura, daba miedo, a lo largo se podían ver montañas, enormes rocas y hasta aguas sucias. El otro en cambio, tenía flores de todos lo colores, arboles, arbustos, animales hermosos, hasta una cascada, era el paraíso.
-Adivina hacia donde lleva cada uno.- Dijo Uriel.
-No entiendo lo que quiere decir.- Estaba completamente confundida, no comprendía en absoluto.
-El camino oscuro, sombrío, es el camino de la vida, o al menos es como lo ves.- Era así, totalmente, yo lo veía así o más bien, estaba segura de que era así.
-¿Y el otro camino? ¿A donde lleva?
-Ese es el camino de la muerte, así lo ves tú.
-Pues sí, así lo veo yo, pero ¿que quiere decir con todo esto?- Realmente seguía sin entender, de repente, miles de caminos surgieron a mi alrededor, parecidos al camino de la muerte, algunos aún mejor. Estaba tan asombrada admirando los otros caminos, que no percate que el camino de la muerte había cambiado, ahora era todo negro, todo oscuro, no tenía nada en absoluto, al mismo tiempo, el camino de la vida, había tomado otra perspectiva, ahora estaba iluminado y los arboles secos tenían brotes.
-Tú no ves la verdadera realidad, la muerte no tiene nada de bueno, ¿acabar con tu vida? Con eso no solo pararas el sufrimiento, si no también la felicidad, ya no habrán risas, ni momentos buenos, no habrán más abrazos, ni nada de todo lo que te hace feliz. Lo que tú no ves, es que hay caminos diferentes, hay muchas formas de vivir, algunas no muy fáciles y otras muy buenas y felices. Pero tú estas cerrada de vivir una vida que no quieres y por eso tomas el camino equivocado como la "gran" opción de parar de sufrir, cuando la verdadera decisión que debes tomar, es cambiar, cambiar tu entorno, no terminar con tu vida.-
Y luego de eso, desperté en mi habitación, escuchando la alarma sonar, con una idea totalmente diferente de la vida.
-¿Y el otro camino? ¿A donde lleva?
-Ese es el camino de la muerte, así lo ves tú.
-Pues sí, así lo veo yo, pero ¿que quiere decir con todo esto?- Realmente seguía sin entender, de repente, miles de caminos surgieron a mi alrededor, parecidos al camino de la muerte, algunos aún mejor. Estaba tan asombrada admirando los otros caminos, que no percate que el camino de la muerte había cambiado, ahora era todo negro, todo oscuro, no tenía nada en absoluto, al mismo tiempo, el camino de la vida, había tomado otra perspectiva, ahora estaba iluminado y los arboles secos tenían brotes.
-Tú no ves la verdadera realidad, la muerte no tiene nada de bueno, ¿acabar con tu vida? Con eso no solo pararas el sufrimiento, si no también la felicidad, ya no habrán risas, ni momentos buenos, no habrán más abrazos, ni nada de todo lo que te hace feliz. Lo que tú no ves, es que hay caminos diferentes, hay muchas formas de vivir, algunas no muy fáciles y otras muy buenas y felices. Pero tú estas cerrada de vivir una vida que no quieres y por eso tomas el camino equivocado como la "gran" opción de parar de sufrir, cuando la verdadera decisión que debes tomar, es cambiar, cambiar tu entorno, no terminar con tu vida.-
Y luego de eso, desperté en mi habitación, escuchando la alarma sonar, con una idea totalmente diferente de la vida.
domingo, 13 de octubre de 2013
Ven a mí.
Me ha encendido la luz de tus ojos
me ha envenenado tu risa
me han cautivado tus labios rojos
ven a mí pequeña poetisa.
Me ha alocado tu delicadeza
me ha despertado tu viveza
me ha encandilado tu belleza
ven a mí y mantente con firmeza.
Te he tenido en la mente
te he buscado entre la gente
ven a mí y seamos dos en vez de uno
te he regalado miles de caricias
te he encontrado entre miles de delicias
si no vienes no tendrá sentido alguno.
viernes, 4 de octubre de 2013
Dentro de tus ojos.
He caído en tus ojos, no encuentro salida, anhelo ver la luz, pero solo veo penumbra. ¿Qué ha echo que tus ojos se vaciaran? Intento caminar a tientas, pero solo caigo en la oscuridad, ¿donde enciendo la luz? ¿donde aclaro tus ojos? No llores, me ahogo, déjame vivir aquí, quiero vivir en tus ojos, mirar lo que miras, observar lo que observas, quiero mirar el mundo con los mismos ojos que tú lo miras. Duerme y déjame dormir, que la oscuridad absoluta reine en tus ojos, que nada los dañe, yo estoy aquí, intentando buscar la luz, la luz que tus ojos perdieron. Tu ojos son vacíos, no tienen final, ni inicio, ¿donde estoy? Ayúdame a buscar la luz, la luz de tus ojos, ¿donde ha quedado? ¿se ha ido? ¿que le han echo? Limpia tus lagrimas, no llores, sonríe, ve hacia la luz y conectate con ella, te hará bien, y ahí, encontraremos tu verdadero brillo, el de tus vacíos ojos.
¡Encontraste la luz! ¡Encontramos la luz! Ahora tus ojos brillan, están encendidos en llamas, quieren gritar, y yo aquí bailo, salto, canto, corro, que hermosos ojos, mírate al espejo, mira tu reflejo, observa el interior de tus ojos, observame, toma conciencia de tu belleza. Grita que eres feliz, grita que encontramos la luz, grita que tus ojos brillan, que yo vivo en ellos.
¡Encontraste la luz! ¡Encontramos la luz! Ahora tus ojos brillan, están encendidos en llamas, quieren gritar, y yo aquí bailo, salto, canto, corro, que hermosos ojos, mírate al espejo, mira tu reflejo, observa el interior de tus ojos, observame, toma conciencia de tu belleza. Grita que eres feliz, grita que encontramos la luz, grita que tus ojos brillan, que yo vivo en ellos.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Strong warrior.
Paredes cree. Murallas levanté. Nada permitiré entrar a este fuerte corazón. Nadie volverá a romper mi duro caparazón. Sola subiré a lo más alto. Prepárate porque ahora ni mil batallas podrán contra mí. Nadie volverá a derribarme. Ahora soy más fuerte, más fuerte que el acero. No guardo rencor, ni odio, ni siquiera ira, solo no volveré a caer. No intentes luchar, no intentes entrar, no lo lograras. Pero si intentas salir, no lucharé para que te quedes. Tengo un escudo y nada ni nadie podrá romperlo, si quieres inténtalo, pero no lo conseguirás, soy más fuerte ahora, no podrás contra mí, brillo más que el sol. Ahora seré una guerrera.
¿Verdad o mentira?
La
verdad muchas veces puede doler, pero no va a doler más que la
mentira, la mentira siempre quedará en la memoria, intacta,
dolorosa, engañosa. La verdad puede ser cruel, puede costar
asumirla, pero nada es mejor, nada es más sano, que la pura verdad.
Cuando le decimos la verdad a alguien, tememos herirlo, pero ¿no
deberíamos temer herirlo mintiendo? “La mentira tiene patas
cortas” se dice mucho esto porque al fin y al cabo siempre se sabe
la verdad. Pero además, las mentiras pueden crecer, crecer y crecer,
sin control, hasta que no es una mentira, son miles, y ¿cómo
controlas miles de mentiras? No se puede, por eso al final se sabe
siempre la verdad, porque la mentira no se controla.
Al
acostumbrarse a mentir, ya no hay cargo de conciencia, y eso impide
dejar de hacerlo, ya es común, ya no importa. Pero uno no puede
mentir y olvidar que mintió, sintiendo que es una verdad, la mentira
es mentira y conlleva el daño, el dolor. La mentira duele cuando se
descubre, se pierde la confianza, se piensa siempre en que puede
volver a aparecer, que la persona puede volver a mentir.
Todos
mentimos, porque muchas veces es necesario, pero muchas son mentiras
piadosas, sin daño, como por ejemplo, “yo no lo rompí”, “yo
no fui”, “se cayo solo” e ilimitadas mentiras que todos hemos
dicho. Pero últimamente frases que antes eran tan importantes, que
se sentían y realmente se decían cuando era real, se han
transformado en mentiras, “te amo”, “soy fiel”, “puedes
confiar en mí”, ¿qué ha pasado? ¿por qué ahora ya no tienen
ningún valor? A este punto hemos llegado, nunca sabemos si nos están
mintiendo o nos están diciendo la verdad, para hacerlo necesitamos
conocer inmensamente a esa persona, que irónico.
Si no
somos capaces de afrontar nuestras verdades, ¿cómo podremos creer
que alguien más puede ser transparente y no mentirnos? ¿cómo
podemos esperar que alguien sea sincero si no podemos ser puros y
transparentes? La mentira duele, la verdad también, pero solo una es
la correcta, solo una irradia pureza y transparencia, solo una es la
verdadera bondad.
viernes, 20 de septiembre de 2013
Tú sin mí sin vos.
¿Cuando podre olvidarte, borrar todas las penas y
demostrar que puedo vivir sin ti? Anhelo ese día, o ese momento,
quiero que llegue, poder sentirme libre, sin culpas, sin ti. Odio
despertarme por las mañanas recordando que mi sueño fue sobre ti, odio
pensar todo el día en ti, odio esa sensación de melancolía y
nostalgia que siento cuando recuerdo esos días en que todo estaba
bien. Cada día te veo más cerca, cuando cada día te siento más
lejos. A cada momento puedo sentirte pasar, puedo sentirte aquí a mi
lado, cuando a cada momento puedo sentir que me olvidas, que ya no me
quieres. No quiero que me olvides, porque yo no puedo olvidarte. No
podría soportar saber que yo sigo perdida en ti mientras tú puedes
perderte en alguien más cuando sea.
Quizás
un día despierte y tú no estés en mi mente, quizás te hayas
quedado en mis sueños y solo allí te volveré a ver. Muchas veces,
tú vuelves a mí como quien entra y sale de una casa, como si nada y
yo cada vez me rompo más, mis heridas nunca cicatrizaran si tú
vuelves a lastimarme. Recordaré siempre tu esencia, tu frescura, tu
hipnotizante sonrisa y esas sensaciones que me hacías sentir. Pero
quiero olvidar lo que siento por ti, quiero olvidar cuanto te amo,
quiero olvidar que eres para mí el más genuino amor que he sentido.
Espero,
que si no te olvido, deje de doler no tenerte, deje de doler
extrañarte, deje de doler saber que estas bien sin mí. También
espero, que encuentres alguien como yo, pero no cometas los mismos
errores. Y si no me olvidas, si sientes lo mismo que yo, aprende a
vivir con ello, porque no quiero que vuelvas, quiero olvidarte,
porque se que si vuelves, así como volviste te iras y me dejaras
destrozada como haces siempre.
Así
que nos dedicaremos a olvidarnos, aunque duela, aunque sea imposible,
nos dedicaremos a no volver, al menos yo, me dedicaré a esfumar tu
nombre de mí, a borrar esos recuerdos imborrables, a olvidar esa
afición que me impide olvidar. Nos dedicaremos a vernos de lejos, a
sentirnos cerca, a mirarnos, a amarnos, nos dedicaremos a no ser lo
que ya no se podrá ser.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Volver al inicio.
"Vuelves
a mí porque
el asesino siempre vuelve al lugar del crimen"
Toda acción que planeemos hacer es hipotética, ya que
nunca sabrás si lo harás tal cual lo planeaste o si directamente lo
harás. He planeado hacer miles de cosas que al final no resultaron,
me salieron mal, no las hice. Es frustrante, porque obviamente, tu
mente se prepara para hacerlo, pero si no lo haces, todo el plan se
desarma y vuelves al punto de inicio. En realidad, ¿qué gracia
tendría poder lograr todos nuestros planes de una sola vez? Sería
todo mucho mas fácil y nada tendría sentido. Me refiero, si nunca
tropezamos y si no tuviéramos errores, ¿sería todo perfecto? O
¿nunca aprenderíamos sobre la vida? Es que ni siquiera puedo
imaginarlo, no tendría sentido vivir sin equivocarse, haciendo las
cosas siempre bien, pues si sería estupendo, pero a la larga no
encontraríamos un sentido.
Muchas veces al tropezar siempre con la misma piedra le
tomamos cariño y ahí es cuando todo se vuelve complejo, volvemos al
inicio una y otra y otra vez, es como si nos gustara. Hasta que llega
el punto donde te cansas o simplemente ya no quieres seguir
tropezando y cambias de rumbo, decides rodear la piedra, decirle
adiós. Pero que irritante es volver al inicio, que nada de lo que
hiciste haya servido. Buscamos nuevos errores, nuevas piedras,
algunas más pequeñas, algunas más grandes, afiladas, blandas, que
duelen, que acarician. A veces simplemente nos gusta como nos hace
sentir ese error, ese al que siempre volvemos a cometer, solo por el
simple gusto que le tomamos.
A nadie le gusta cometer errores, pero inconscientemente
los cometen porque les gusta. Es irónico pero tiene lógica, nos
acostumbramos a esos errores, a como nos hacen sentir, a su fin, a
volver al inicio, para volver a cometerlos. Y ahí es cuando
inconscientemente no avanzamos, nos estancamos en un error y no
aprendemos nuevas lecciones.
domingo, 15 de septiembre de 2013
El olvido.
¿Qué
tan difícil es olvidar? Olvidar siempre es necesario, los recuerdos
se acumulan y tienen que desaparecer para dar espacio a nuevos
recuerdos. Olvidar puede ser doloroso, ingrato y hasta cruel, pero a
la larga siempre es inevitable. Todos tenemos algo que queremos
olvidar, algo que todos los días nos carcome, nos desgasta, nos hace
recordar todo aquello en lo que no se quiere pensar.
El
pasado es un recuerdo de todo aquello que alguna vez fue presente,
que nos hace ver que fue lo que hemos echo mal y que hemos echo bien,
nos hace ver nuestros errores, eso que no tenemos que volver a hacer,
eso que siempre será pasado. Olvidar es, en síntesis, borrar esos
recuerdos que nos hacen mal al alma, que nos muestran que tan
diferente es el ayer del hoy y nos da miedo de que tan distinto puede
ser el mañana.
Siempre
hay algo que queremos olvidar, sea una perdida, un accidente, un
amor, algo que aunque hagamos lo que hagamos no podemos olvidar,
intentamos e intentamos pero parece que nada sirve, nada logra borrar
ese recuerdo, ese sentimiento. Porque un recuerdo conlleva otros
miles de recuerdos y es ahí cuando el olvido se hace eterno,
doloroso, cuando los recuerdos duelen, duelen en lo más profundo y
hacen que se vuelva imposible borrarlos.
Es
muy difícil que alguien un día diga “quiero olvidar” y
simplemente olvide, es como decir “quiero cambiar” y simplemente
cambie. Uno nunca sabe cuando va a olvidar o mejor dicho cuando va a
terminar de olvidar, porque todos aquellos recuerdos que son
inútiles, se olvidan para dejar espacio a aquellos recuerdos que son
importantes, esos que marcaron una parte de nosotros y traen con
ellos miles de sentimientos.
Me
responderé la pregunta que hice al inicio, olvidar no es algo
consciente, no es una acción que provenga de nosotros mismos, no es
una decisión. Uno olvida inconscientemente, cuando algo deja de
doler, se puede olvidar. Con el tiempo, esos sentimientos y recuerdos
que nos atormentan, se olvidan, porque dejan de doler. Pero todo,
absolutamente todo, queda en la memoria, queda en el recuerdo, pero
ya no atormenta, ya no duele, es simplemente un recuerdo más.
viernes, 13 de septiembre de 2013
La primer caída.
Estoy
cayendo, cayendo en lo más profundo, no puedo volar, no puedo
sostenerme, simplemente caigo en un vacío enorme. No veo luz, solo
oscuridad, no se cuando llegaré al final, no se cuando me golpearé
con el duro suelo, pero se que dolerá, dolerá mucho. Pierdo las
esperanzas de que alguien me sostenga la mano y me eleve hacia lo más
alto, nadie en absoluto aparece. De vez en cuando veo luces que
titilan, aparecen y desaparecen, son muchas, siento que floto, que ya
no caigo, por determinado tiempo, estoy intacta. Pero luego esas
luces desaparecen y vuelvo a caer, más rápido aún. Como si todas
esas luces se hubieran apagado, agrupado y me hubieran empujado aún
más fuerte hacia abajo.
Hasta
que caigo y ¡pam! Me rompo en mil pedazos, como un vidrio frágil,
como si todas esas fuerzas que había acumulado antes de caer, que me
hacían ser fuerte, se hubieran esfumado en la caída. Y de repente
escucho una voz, no, son muchas voces, que me preguntan por qué he
caído, por qué he pensado que alguien me sostendría, que yo era
fuerte, que por qué me rompí tanto, que me repare, que no es para
tanto, pero yo estoy ahí, mirando como mis pedazos se expanden por
el suelo, cada uno me duele más que una herida, más que una
perdida.
Intento
repararme, unir mis pedazos, pero apenas puedo moverme y cuando lo
hago me duele todo. Aparecen de nuevo aquellas luces y siento que me
mueven, que intentan arreglarme, aunque no logran mucho. Luego de
días y días, semanas y semanas, logré unir la mayoría de mí,
unir la suficiente fuerza para levantarme y volver a subir, seguir
adelante, intentando dejar todo atrás, intentando aprender de mi
caída. Las voces nunca se han ido, siempre han estado allí,
diciendo cosas, a veces decían que yo era fuerte, que lo lograría,
a veces se retractaban y me decían que me quede ahí, que no vale la
pena volver a subir. Pero las positivas, las que me decían que debía
subir e intentar quedarme arriba por más tiempo, que yo podía
lograrlo todo, eran más fuertes, algunas veces hasta gritaban. Las
luces tampoco se han ido, aparecen debes en cuando, iluminando mi
camino, hacia donde tengo que ir. Cuando empecé a subir de nuevo,
algunas voces ya no se escuchaban, eran débiles, pero otras eran
cada vez más fuertes y venían de arriba, me decían que siguiera
subiendo, que yo podía.
Y
ahora, sigo subiendo, cada vez más, porque según algunas voces,
nunca se llega hasta arriba totalmente, otras voces también me
dijeron, que no es muy bueno subir mucho, porque si vuelves a caer,
puede volver a dolor, pero además me dijeron que no hay que tener
miedo de subir, porque aunque caiga miles de veces, siempre se puede
volver arriba. Las luces siguen alumbrando caminos, caminos
diferentes, yo puedo ir por donde quiera, por donde me parezca mejor.
Y así, sigo intentando no volver a caer.
jueves, 12 de septiembre de 2013
Todo aquello.
Alguien
puede cambiarte el animo, el humor, la cara, hasta la vida, pero solo
si tú le permites entrar en ti y hacer que modifique lo que este a su
disposición. Hay personas que simplemente llegan a tu vida para
modificarla, modificarte, te hacen más sensible o a veces más frío,
te hacen amar como nunca antes amaste, te hacen vivir cada minuto.
Esas personas, son las que al hablarte te sacan una sonrisa, las que
uno ve y simplemente se da cuenta de cuanto valen. Esas personas, que
hacen que cualquier tontería se transforme lo más gracioso del
mundo, que hacen que cada lágrima parezca no tener valor, que hacen
que cada error sea realmente lo que es, un error, no un dolor.
No
hay muchas personas así en mi vida, solo hay una. Que haga lo que
haga sigue dejando en mí su huella permanente, que cada vez que lo
veo olvido todos y cada uno de mis problemas, que cada vez que
sonríe, se me mueve el mundo. Es él el que me deja sin respiro, el
que se lleva mis suspiros, el que aparece en mis sueños, el que
aunque no haga nada para mi siempre va a hacer todo. Que irónico es
que de él dependan mis ánimos, mis humores, si estoy bien o si
estoy mal. Nunca he querido tanto a una persona, pero me ha dado
razones suficientes para que mi amor por él echara raíces y se
transformara en algo permanente, que no se irá muy fácilmente.
Su
ausencia es el grave dolor del olvido, es una estaca en lo más
profundo de mi corazón, es el reflejo de todos aquellos errores que
cometí. Esos errores que me han demostrado lo ingrata que he sido,
pero mis errores también son el reflejo de los suyos, vamos a la
par. Oh, que lindo sería, ir juntos a la par, exacto como en la
canción. No puedo olvidar aquellas palabras infinitas que hacían de
mis días los más maravillosos paraísos. Aquellas miradas que
terminaban en sonrisas, que nunca concretaron nada. Todo aquello que
dijimos y no hicimos, que aún anhelo hacer, antes de que mi vida se
vuelva larga e inoportuna.
Solo
deseo que todo aquello no quede en nada, porque yo permití que todo
aquello fuera parte de mí, entonces esa parte de mí quedaría en
nada y ese nada consumiría todo de mí, volviéndome nada en
cuestión de segundos. Solo deseo, que su cuerpo roce el mio y que
algún día todo aquello, logré ser lo que siempre tuvo que ser.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Muchos dicen, pocos hacen.
Muchos
dicen que las aves son libres y sueñan con ser una, pero la realidad
es que no son completamente libres, nadie es completamente libre,
¿acaso las aves pueden volar más allá del cielo? Solo que tengan
poderes, cosa que aún no pasa, no pueden. Muchos dicen que el cielo
es el limite, pero hay huellas en la luna y seguramente algún día
habrá huellas en otro planeta. Todos miran muy por debajo de la
realidad, ven lo superficial, pero ¿qué tan libre eres? Y ¿qué
tan libre quieres ser? Deberías saberlo, ver la diferencia y
preguntarte, ¿qué es lo que te aleja de la libertad que quieres?
¿los limites? ¿las leyes? ¿los demás? Nada debería alejarte de
tu libertad, ¡porque no hay limites! Metafóricamente hablando
claro, porque si hablamos literalmente estaría mintiendo, no puedes
ir muy al centro de la tierra y tampoco puedes ir más lejos del
cielo, a no ser que tengas una nave espacial.
Quizás
no hoy, pero algún día seras libre, hipotéticamente al cumplir la
mayoría de edad eres libre de tus padres, pero ahí no eres
completamente libre, todavía tienes esas ataduras que te mantienen
en el suelo, conseguir dinero, trabajo, un lugar para vivir, si no
tienes esas cosas aseguradas no puedes correr libre.
Todos
queremos algún tipo de libertad, algunos de alguien, algunos de
algo, otros queremos la libertad de expresarnos, de demostrar que
todos podemos llegar a ser todo lo que queramos, que somos libres de
volar, volar y esparcir toda nuestra sabiduría, también ampliarla,
conocer nuevas corrientes. El tiempo pasa y como muchos dicen no se
detiene por nadie, tú ¿vas a ser parte de esos muchos dicen? ¿o
vas a hacer? ¿a volar? ¿a demostrar que eres libre? Nuestras almas
son libres de expresar nuestros sentimientos, no pienses, no digas,
actúa, vive, ¡vuela! Porque aunque no tengas alas, eres capaz de
volar hasta donde tu corazón imponga.
martes, 10 de septiembre de 2013
¿Y él?
Ella
era todo para mí, era la luz de mis ojos, no había día que no
ansiara vivirlo junto a ella, viéndola sonreír, complaciendo sus
caprichos, sus celos, era tan perfecta. Nunca había visto tanta luz
en una mujer, tanto amor, ¡oh dios! Como la amo. Porque sí, aún la
amo, aunque me ha dejado en pena, llorando por su ausencia, la amo
como nunca he amado a una mujer más que a mi madre. Amo escucharla
reír, amo escucharla cantar, amo verla bailar, amo ver su pelo al
viento cuando la brisa sopla en compás de los cantos de las aves. Es
alucinante mirar sus ojos, esos ojos tan profundos y oscuros, con un
mar de misterios en su interior, ¡como no enamorarme de esa mujer!
Si cada vez que su aroma se expandía a mi alrededor, cada uno de mis
sentidos se ponía en alerta. Si cada vez que escuchaba su voz, mi
sonrisa se ampliaba oreja a oreja. No he vivido tan feliz como he
vivido cuando estaba con ella.
Pero
la he perdido, y aún no se que he echo, ¡si yo la amo y la he
valorado siempre! Que ingrato saber, que me ha dejado por otro
hombre, ¿la tratara mejor que yo? ¿complacerá sus deseos aún
mejor que yo? ¿la hará más feliz que yo cuando lo único que
trataba era llenar sus días de amor? Son cosas que me pregunto muy
frecuentemente, espero algún día saber las respuestas, para limpiar
mi conciencia o para simplemente destrozarme más.
Recuerdo
aún, aunque ya hayan pasado más de 7 meses, el día que nos
separamos, ese día, aprendí lo que era sufrir por amor. Claramente,
no era nuestra primer pelea, pero nunca me había sentido tan mal por
una separación, luego de tres años y medio de una verdadera
relación formal, no podía esperar menos. Recuerdo que llegó a
nuestra casa, un apartamento que juntos pagábamos con nuestros
sueldo, llena de decisión, firme y segura, tanto que sentí una
opresión en el pecho, sabía que algo malo sucedería.
- ¡Ey amor! ¿Qué sucede? ¿Cómo ha sido tu día? - Dije fingiendo estar despreocupado.
- Cariño, creo que deberíamos hablar. - Ella estaba seria, mi cara se transformó.
- Pues claro, ¿de qué quieres hablar?
- Mira, no quiero herirte, he pasado los mejores días de mi vida contigo, pero creo que esto llego a su final, no podemos seguir, te amo pero me voy.
Al
decir esto, nuestros ojos se llenaron de lágrimas y ella se largó
de allí. Yo me senté y no paré de llorar luego de las tres horas,
no podía creerlo, ¿cómo era posible que todo se hiciera nada en
cuestión de segundos? Pues ahí había quedado yo, destrozado, solo,
en pena. No supe más de ella hasta algunas cuantas semanas después,
la vi con él en un parque cercano al centro. Era alto, esbelto,
fortachón, no se parecía nada a mí. Y ella, ella estaba feliz,
sonriente, lo miraba a los ojos, ahí fue cuando comprendí que ella
ya no me amaba y yo seguiría amándola en silencio, pensando qué
fue aquello que nos separo.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Vida mía, ¿dónde has estado?
Extraño tu voz, tu forma de mirar. Extraño tu ser, tu manera de hacerme feliz. Extraño tu maravillosa sonrisa, tu real vida. Extraño tus emblemas y tus grandes dilemas. Extraño tu forma de hacerme ver que la realidad era dura y tu amor verdadero. Pero no te extraño a ti, extraño lo que había en ti, eso que desapareció un día que me marché.
Genuina realidad
El
mundo era suyo, podían atravesar miles de océanos juntos, nada los
detenía, sus almas eran iguales, era magnifico verlos de la mano,
ver como sus miradas se encontraban daba dulzura. Pasaron tantas
cosas juntos, miles de peleas, celos, altas y bajas, pero nada los
separaba, luego de las peores tormentas seguían en pie, era
alucinante. Recuerdo una vez que me quedé a observarlos, se sonreían
felices, sin ningún motivo, se miraban a los ojos tratando de
mostrarse, abrazados eran uno solo. Nada era más grato que ver ese
amor que irradiaban.
Pero
de pronto, todo comenzó a tornarse gris, comenzaron las fuertes
peleas, los engaños, el dolor, la humillación, nada se veía como
antes. Se ignoraban, podían pasar días sin hablarse solo por su
orgullo, pero en ellos existía el dolor de no tenerse. Se podía ver
a los dos destrozados simplemente por no estar juntos, a eso, cuando
todo se reparaba parecía que todo era rosa de nuevo, pero solo era
lo que aparentaba, ya que luego de unos días de armonía volvían a
padecer obstáculos en su relación.
Luego
de muchas idas y vueltas, decidieron alejarse, obligados a olvidarse,
su orgullo se elevó y se miraban a lo lejos, simulando ignorarse. Se
extrañaban, sus mundos no estaban acostumbrados a separarse tanto.
Llegaron al punto de contradecir sus sentimientos por el simple
disgusto de no poder olvidar, de no poder borrar esa sensación de
afición que se tenían.
Mucho
tiempo después uno de los dos no aguantó más la pena, olvidó su
dignidad y volvió a contactar con el otro. Confesaron cuanto se
extrañaron, cuanto añoraban volver a ser. Pero nada era como antes,
ya todo había cambiado, era algo ajeno a lo que antes habían
sentido. Lo intentaron todo pero el tiempo no vuelve, ni las
oportunidades perdidas, los errores no se olvidan, todo queda en la
memoria, el dolor siempre estará intacto y ninguno de los dos
volverá a sentir lo mismo que algún día sintieron, ese sentimiento
de ser completo, de ser feliz, de ser verdaderamente amado.jueves, 5 de septiembre de 2013
Sentido, sueño, meta, ¿qué tan igual es su significado?
¿Quien
no ha tenido sueños? Tener una casa en la playa, un flamante auto,
un título, una gran familia, o pasar de lo material, encontrar al
amor de nuestras vidas, conocer lugares nuevos, vivir aventuras. Los
sueños o metas van por arriba de nuestro alcance, si no ¿para qué
soñar en eso? Cuando el sueño de alguien es ser feliz ¿qué tan
infeliz es? Cuando el sueño de alguien es conocer lugares nuevos
¿qué tan desagradable puede ser su lugar? Cuando el sueño de
alguien es encontrar el verdadero amor ¿qué tan solo está?
Por
mi parte, mi sueño es encontrar mi verdadero yo, entonces la
pregunta es ¿qué tan confundida estoy sobre quien soy? ¿soy así o
solo estoy pasando una fase de preparación? ¿hacía donde voy? Mi
sueño es encontrar respuestas, las verdaderas y tan ausentes
respuestas. He soñado con muchas cosas, desde pequeña, soñar es
algo normal en mí. Encontrar mi verdadera vocación fue uno de los
primeros. Ser grande para que me respeten era algo que siempre
anhelaba.
Preguntando
un día sobre sueños ajenos me encontré con que muchas personas
suponían que no tienen sueños, pero eso es imposible, todos tenemos
sueños, en el fondo, todos anhelamos tener o lograr algo. ¿Cuál
sería el sentido de vivir sin un propósito, sin un sueño, sin una
meta? ¿tendría sentido acaso? Muchos viven la vida tratando de
entender cual es el sentido de sus vidas, sin vivir, están siempre
buscando un rumbo sin darse cuenta que siempre estas en marcha,
porque el tiempo pasa y no se detiene, menos aún para que alguien
encuentre su camino, todos construimos nuestro camino día a día,
cada día sin sonreír es un día desperdiciado, cada día sin dar de
nosotros es un día desperdiciado, ¿para qué desperdiciar días? Si
cada nuevo día es una nueva oportunidad de amar, de ser amado, de
vivir.
¿Te
doy un consejo? Sueña, a lo grande, lucha por ese sueño, día a
día, aunque sientas que no lo lograras nunca te des por vencido,
valorate, quierete, demuestra que la vida está echa para vivir, que
todo se puede lograr, que nada es inalcanzable, se optimista, piensa
en ti, piensa en los demás, ama, ama hasta a la persona más odiosa,
ama y veras como todo siempre es luz. Porque si tú amas, seras
amado, si das, recibirás, si luchas, lograras todas tus metas, solo
cree en ti, porque si tú no crees en ti, nadie más lo hará.
martes, 3 de septiembre de 2013
Imposible pero real
Durante
meses he permanecido persistente en su ser, observándolo desde
lejos, también desde cerca, siguiendo sus pasos, sus huellas. He
vivido tiempo con él, aprendiendo que tan esplendido es, viendo que
tan maravillosos son sus ojos, sintiendo cada latido acelerado cuando
se acercaba a mí, él me amaba, yo lo amaba. Pero un muro de piedras
más fuerte que el rugido de un león impedía toda interacción
amorosa. Sí, era un amor imposible. Amor, porque desde el primer día
que él apareció en mi vida ocasiono un sin fin de sentimientos, de
emociones a punto de estallar. Imposible, porque aunque lo amara no
podía otorgarle mi amor, no era lo debido.
Él
sabía como hacer que mi cabeza entrara en descontrol y mi corazón
comenzara a galopear como un corcel suelto, teníamos gustos muy
parecidos, nos gustaba sentarnos a ver las estrellas mientras
escuchábamos esa magnifica música que me había enseñado a
contemplar, uníamos constelaciones que nosotros mismo imaginábamos
y luego reíamos hasta el amanecer. Cuando estaba con él todo
simplemente se volvía mágico, irreal, era un sueño. Parecía más
aún un sueño cuando llegaba a casa, recordaba aquellos momentos y
me daba cuenta de cuantas oportunidades estaba perdiendo, pero sabía
que era lo correcto, eso me daba ánimos para no defraudarme a mí
misma y aunque no quisiera, seguir con ese amor utópico.
Al
inicio él no sabía que nuestro amor nunca podría ser, entonces
intentaba, intentaba e intentaba llegar a mí, pero yo me negaba,
hasta que se cansó y tuve miedo de perderlo, me exigió una
explicación y yo no tuve más que contarle que no podíamos ser,
antes de que digiera nada, le dije que debíamos alejarnos, imaginé
que él no querría nada ahora que sabía que nunca seríamos más
que amigos. Pero algo me sorprendió, su reacción no fue la que yo
esperaba, él me dijo que haría lo que fuera por estar cerca de mí,
que en nuestros corazones podíamos ser lo que queramos, nada nos
impediría amar.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Amor incondicional
Un
día, mirando fotos viejas, encontré a aquella persona que me hizo
feliz durante un año, con insignificantes detalles, él me hacía
feliz, me hacía sentir especial y que yo no era otra más del
montón. Era educado y cortes, era dulce y sabía que decir para
elogiarme o sacarme una sonrisa. Amaba hablar con él, era
inteligente, sabía que decir, era una persona agradable para
mantener una conversación, agregándole que era gracioso, tenía su
pequeño humor en todo lo que decía, era algo que destacaba y me
gustaba. Cuando estábamos juntos el tiempo se detenía y los
problemas no tenían importancia, solo existíamos nosotros dos.
Nunca obtuve abrazos tan dulces como los que él daba, eran
delicados, abundantes, como sus besos, que me hacían volar, uno de
sus besos podía equivaler a miles de dulces niños felices, esos que
al mirarlos sonreír alumbran toda una vida de oscuridad. ¿Cómo no
amar a ese dulce ser? Si cada vez que me sonreía veía el cielo
iluminarse como cada amanecer, si cada vez que sus dulces abrazos
opacaban en mí miles de aves volaban felices hacía sus hogares, si
cada vez que estábamos juntos el mundo vivía en paz.
No
todo era color de rosa, no era una relación perfecta, las relaciones
perfectas no son reales, ya que la perfección es irreal, una
ilusión. Había vida en nosotros, y en la vida siempre hay altas y
bajas, cada pelea parecía una guerra, intranquila, agresiva, mataba
ilusiones, mataba la paz. Pero cuando llegaba la hora de volver a ser
felices el sol irradiaba más luz brillante que cualquier otro día,
las nubes desaparecían y cada ave demostraba su amor por volar.
Eramos dos jóvenes que anhelaban envejecer juntos, tener niños y
verlos crecer, aprendiendo de la vida. Como toda pareja teníamos
planes juntos, toda una vida de sueños. Siempre fuimos dos
soñadores, a lo grande, soñábamos con construir una enorme casa
donde quepan muchos niños, soñábamos con una gran familia, una de
esas que los vecinos envidian por ser tan felices.
Hasta
que de a poco todo se fue esfumando, los sueños, los abrazos, los
besos, las miradas, sus sonrisas ya no eran para mí. Cada día algo
más iba faltando, desaparecía, se veía de lejos, ya nada era
igual. Un día todo había cambiado y simplemente ya nos habíamos
olvidado, él había encontrado a alguien más y yo había recordado
como se vivía sin él, era mucho más grato que sufrir su
ignorancia. Entonces todo ese amor que vivía en nosotros murió, en
él nació otro y en mí renació el amor hacia uno mismo, el amor
que todos tenemos en nuestro interior, cuando estamos con alguien,
ese amor se transforma y es utilizado para amar al otro, pero cuando
estamos solos ese amor renace en nosotros y nos enseña cuan
importantes somos, nos da la libertad de ser felices y luchar contra
la vida solos y fuertes, libres. Me gusta recordar mis anécdotas,
porque cada una conlleva a algo de todo lo que he aprendido en mí
vida, a algo de todo lo que he vivido y uso para vivir.
Aquel hombre de ojos tristes
Allí
va aquel hombre con sus ojos tristes, su cabeza gacha, pensador, ¿en
qué pensará? ¿en su triste vida? Lo he visto pasar tres veces en
esta semana, es extraño, no lleva ninguna carga, ningún bolso,
ninguna mochila, ni siquiera un portafolio de trabajo. Parece que
estuviera de paseo, caminando sin rumbo, buscando algo en su cabeza,
quizás alguna respuesta a sus preguntas, esas que todos tenemos o
quizás una solución a sus problemas, esos que a todos nos saca el
sueño.
Cada
vez que pasa me siento en la ventana a observarlo, me genera intriga,
curiosidad, ¿cuál es su destino? ¿cuál es la razón de esa mirada
perdida en busca de algo? ¿qué es ese algo? Muchas veces me han
dicho que caminar solo es bueno para pensar, para abrir la mente a
nuevas ideas, como cuando uno se baña, algunos cantan y otros
piensan, piensan en su vida y en sus dilemas. Creo yo que es un tema
de relajación, cuando uno se relaja tiende a pensar mejor, pone la
mente en blanco y ordena sus pensamientos. Pero aquí algo era
diferente, las personas necesitan relajarse y pensar dos o tres
veces, aquel hombre pasa por aquí hace semanas, siempre con los
mismos ojos tristes, con la misma mirada perdida.
De
muchas primaveras que he vivido, ésta es hermosa, las flores brotan
como si fueran a ser cortadas para una boda, con sus colores
deslumbrantes. Está lleno de hermosas aves y mariposas, es
encantador verlas volar alrededor de la azalea que está ubicada en
el fondo de mi jardín. No hace mucho que me he mudado aquí, dejé
la casa de mis padres y ahora vivo en un adorable barrio, la gente
aquí es humilde y sencilla, los días de lluvia un puesto de comida
casera se instala en la esquina de mi cuadra y una mujer de unos
cincuenta años la vende amigablemente.
La
semana pasada, yo estaba sentada al frente de mi casa cuando aquel
hombre pasó, hubo un momento en que nuestras miradas chocaron y me
genero aún más intriga y curiosidad de la que ya tenía acumulada,
porque vi en sus ojos la falta de fe, la falta de esperanza, su
mirada perdida guardaba miedo, temor hacía algo, como si tuviera un
obstáculo que no puede derrotar, o quizás sí puede, pero no
encuentra la forma, por eso sigue pasando por aquí.
Hoy
hace ya tres días que no veo a aquel hombre de ojos tristes, ¿habrá
solucionado sus dilemas? ¿se habrá rendido? Espero que no se haya
rendido sin antes haber intentado todas las soluciones posibles,
¿cuál es el sentido de dejar de luchar sin antes ser vencido? Yo
creo que ninguno. Tengo muchas dudas sobre detenerlo para hablar y
ayudarlo, si es que puedo, porque quizás sea de mala educación para
él que yo me meta en su vida, pero realmente quiero saciar esta gran
curiosidad que ha crecido en mi.
Ya
había pasado una semana desde la última vez que vi a aquel hombre
cuando pasó de nuevo por mi casa, pero ésta vez todo había
cambiado, él ya no tenía ojos tristes, ni mirada perdida, al
contrario, tenía una leve sonrisa en su rostro, pensé que eso era
imposible, que nunca vería algún gesto parecido en ese hombre, por
eso sonreí cuando lo vi. Salí corriendo hacia fuera, dispuesta a
hablar con él.
-¡Espere
buen hombre! - Le grité y él se dio la vuelta.
-¿En
qué puedo ayudarla? - Me dijo con una gran sonrisa, eso me dio aún
más ganas de hablar.
- Desde la primera vez que usted ha pasado por aquí, lo he visto pasar con sus ojos tristes y su mirada perdida y ha creado una gran intriga en mí, hace una semana no ha pasado y ahora que vuelve veo que esta diferente, si no le parece una falta de educación y si tiene tiempo, me gustaría saber sobre usted. - Al decir esto, sus ojos se abrieron como platos.
- Claro que tengo tiempo – Me dijo mostrándome sus blancos dientes – Este último mes le han diagnosticado cáncer de mama a mi mujer y ha estado en tratamiento, no mostraba ningún avance y no encontrábamos salida. Me gusta caminar, me ayuda a pensar, a despejar la mente y realmente estábamos devastados, no sabíamos que más hacer, me sentía totalmente acorralado, sin puertas que se pudieran abrir para ella, tenía miedo, mucho miedo de perderla.
- ¿Y qué pasó? - Le dije totalmente interesada.
- Ella se recuperó y logró combatir el cáncer. - Fue la mejor noticia que me podía haber dado, pero me surgió una duda.
- ¿Y por qué ha pasado hoy por aquí?
- Quería demostrarle que nunca hay que dejar de luchar sin antes ser vencido, porque uno nunca sabe cuantas oportunidades tiene aún para vencer.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

