jueves, 12 de septiembre de 2013

Todo aquello.

Alguien puede cambiarte el animo, el humor, la cara, hasta la vida, pero solo si tú le permites entrar en ti y hacer que modifique lo que este a su disposición. Hay personas que simplemente llegan a tu vida para modificarla, modificarte, te hacen más sensible o a veces más frío, te hacen amar como nunca antes amaste, te hacen vivir cada minuto. Esas personas, son las que al hablarte te sacan una sonrisa, las que uno ve y simplemente se da cuenta de cuanto valen. Esas personas, que hacen que cualquier tontería se transforme lo más gracioso del mundo, que hacen que cada lágrima parezca no tener valor, que hacen que cada error sea realmente lo que es, un error, no un dolor.
No hay muchas personas así en mi vida, solo hay una. Que haga lo que haga sigue dejando en mí su huella permanente, que cada vez que lo veo olvido todos y cada uno de mis problemas, que cada vez que sonríe, se me mueve el mundo. Es él el que me deja sin respiro, el que se lleva mis suspiros, el que aparece en mis sueños, el que aunque no haga nada para mi siempre va a hacer todo. Que irónico es que de él dependan mis ánimos, mis humores, si estoy bien o si estoy mal. Nunca he querido tanto a una persona, pero me ha dado razones suficientes para que mi amor por él echara raíces y se transformara en algo permanente, que no se irá muy fácilmente.
Su ausencia es el grave dolor del olvido, es una estaca en lo más profundo de mi corazón, es el reflejo de todos aquellos errores que cometí. Esos errores que me han demostrado lo ingrata que he sido, pero mis errores también son el reflejo de los suyos, vamos a la par. Oh, que lindo sería, ir juntos a la par, exacto como en la canción. No puedo olvidar aquellas palabras infinitas que hacían de mis días los más maravillosos paraísos. Aquellas miradas que terminaban en sonrisas, que nunca concretaron nada. Todo aquello que dijimos y no hicimos, que aún anhelo hacer, antes de que mi vida se vuelva larga e inoportuna.

Solo deseo que todo aquello no quede en nada, porque yo permití que todo aquello fuera parte de mí, entonces esa parte de mí quedaría en nada y ese nada consumiría todo de mí, volviéndome nada en cuestión de segundos. Solo deseo, que su cuerpo roce el mio y que algún día todo aquello, logré ser lo que siempre tuvo que ser. 

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