Alguien
puede cambiarte el animo, el humor, la cara, hasta la vida, pero solo
si tú le permites entrar en ti y hacer que modifique lo que este a su
disposición. Hay personas que simplemente llegan a tu vida para
modificarla, modificarte, te hacen más sensible o a veces más frío,
te hacen amar como nunca antes amaste, te hacen vivir cada minuto.
Esas personas, son las que al hablarte te sacan una sonrisa, las que
uno ve y simplemente se da cuenta de cuanto valen. Esas personas, que
hacen que cualquier tontería se transforme lo más gracioso del
mundo, que hacen que cada lágrima parezca no tener valor, que hacen
que cada error sea realmente lo que es, un error, no un dolor.
No
hay muchas personas así en mi vida, solo hay una. Que haga lo que
haga sigue dejando en mí su huella permanente, que cada vez que lo
veo olvido todos y cada uno de mis problemas, que cada vez que
sonríe, se me mueve el mundo. Es él el que me deja sin respiro, el
que se lleva mis suspiros, el que aparece en mis sueños, el que
aunque no haga nada para mi siempre va a hacer todo. Que irónico es
que de él dependan mis ánimos, mis humores, si estoy bien o si
estoy mal. Nunca he querido tanto a una persona, pero me ha dado
razones suficientes para que mi amor por él echara raíces y se
transformara en algo permanente, que no se irá muy fácilmente.
Su
ausencia es el grave dolor del olvido, es una estaca en lo más
profundo de mi corazón, es el reflejo de todos aquellos errores que
cometí. Esos errores que me han demostrado lo ingrata que he sido,
pero mis errores también son el reflejo de los suyos, vamos a la
par. Oh, que lindo sería, ir juntos a la par, exacto como en la
canción. No puedo olvidar aquellas palabras infinitas que hacían de
mis días los más maravillosos paraísos. Aquellas miradas que
terminaban en sonrisas, que nunca concretaron nada. Todo aquello que
dijimos y no hicimos, que aún anhelo hacer, antes de que mi vida se
vuelva larga e inoportuna.
Solo
deseo que todo aquello no quede en nada, porque yo permití que todo
aquello fuera parte de mí, entonces esa parte de mí quedaría en
nada y ese nada consumiría todo de mí, volviéndome nada en
cuestión de segundos. Solo deseo, que su cuerpo roce el mio y que
algún día todo aquello, logré ser lo que siempre tuvo que ser.
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