A veces me olvido de tu ausencia, de que te fuiste, del gran
vacío que dejaste. Me olvido que todo es triste desde que no estas y lo mal que
comenzó a ser el mundo de repente, me
olvido de llorarte, pero te lloro siempre. Pasaron años y siempre duele igual,
en cada rinconcito que te encuentro, en cada lugar que no. Me acuerdo de todo,
lo tengo acá guardadito para toda la vida, todo lo que me decías, todas
nuestras peleas y las moneditas que me dabas a escondidas, de eso no me olvido.
Todo lo que te llevaste y todo lo que dejaste, tu inmenso recuerdo, en cada
día, a todo momento, las ganas de que estés acá. Sé que estas bien donde quiera
que estés, que no sufrís, que no lloras, que nadie te va a hacer enojar. Hoy te
vi, reflejado en alguien más, en la suerte que tienen algunos de tener a
alguien como vos. No te pude dejar de pensar, te traje una y mil veces, y te
tuve que escribir, para decirte lo mucho que te extraño y que no me olvido, no me olvido de vos y nunca no lo voy a hacer, te lo juro por Dios, nunca me voy a
olvidar de vos, viejito.
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