sábado, 29 de abril de 2017
El juego
No tengo nada, lo perdí todo jugando al poker con cara de enamorada. Me lo dijiste seguro y confiado, gané, me llevo todo, me dejaste sin nada. Revisé mis cartas un par de veces confirmando que tenía una mala mano, el azar me jugó una mala pasada otra vez. Con las manos vacías me tuve que levantar, pero no quise, me fui lenta y al viento, dejándome llevar, llegué a un lugar oscuro y ahí me quedé, sin nada. Estoy estancada, no siento mucho, no grito ni lloro, ni siquiera miro, estoy de pasada. Que mala soy jugando contigo, lo apuesto todo y voy por más, que ilusa, no hay premios en el juego del amor. Al menos escribo, sigo viva, hoy y mañana, duele un poco pero sigo, no importa cuánto cueste, tengo que seguir. Vos me esperas en la mesa nuevamente, repartiendo las cartas con cara de destino, haces trampa y se te nota, no jugamos limpiamente. Yo te miento, te invento lo que no existe y decis que me crees, en lo oscuro no se nota lo mal que perdes. Al final sigo sola entre un millón, la luz de fondo se prende y se apaga pidiendo paz, el murmullo sigue gritando y comienza a doler, a ensordecer. Sigo dormida, para mi pesar, quiero avanzar, en mis sueños mejor, no necesito tu puntapié, no necesito tu mano firme, tengo que despertar, ponerme a jugar, volvamos a vivir este juego de ser feliz.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario