sábado, 29 de abril de 2017

El juego

No tengo nada, lo perdí todo jugando al poker con cara de enamorada. Me lo dijiste seguro y confiado, gané, me llevo todo, me dejaste sin nada. Revisé mis cartas un par de veces confirmando que tenía una mala mano, el azar me jugó una mala pasada otra vez. Con las manos vacías me tuve que levantar, pero no quise, me fui lenta y al viento, dejándome llevar, llegué a un lugar oscuro y ahí me quedé, sin nada. Estoy estancada, no siento mucho, no grito ni lloro, ni siquiera miro, estoy de pasada. Que mala soy jugando contigo, lo apuesto todo y voy por más, que ilusa, no hay premios en el juego del amor. Al menos escribo, sigo viva, hoy y mañana, duele un poco pero sigo, no importa cuánto cueste, tengo que seguir. Vos me esperas en la mesa nuevamente, repartiendo las cartas con cara de destino, haces trampa y se te nota, no jugamos limpiamente. Yo te miento, te invento lo que no existe y decis que me crees, en lo oscuro no se nota lo mal que perdes. Al final sigo sola entre un millón, la luz de fondo se prende y se apaga pidiendo paz, el murmullo sigue gritando y comienza a doler, a ensordecer. Sigo dormida, para mi pesar, quiero avanzar, en mis sueños mejor, no necesito tu puntapié, no necesito tu mano firme, tengo que despertar, ponerme a jugar, volvamos a vivir este juego de ser feliz.

sábado, 22 de abril de 2017

Nunca me olvido

A veces me olvido de tu ausencia, de que te fuiste, del gran vacío que dejaste. Me olvido que todo es triste desde que no estas y lo mal que comenzó  a ser el mundo de repente, me olvido de llorarte, pero te lloro siempre. Pasaron años y siempre duele igual, en cada rinconcito que te encuentro, en cada lugar que no. Me acuerdo de todo, lo tengo acá guardadito para toda la vida, todo lo que me decías, todas nuestras peleas y las moneditas que me dabas a escondidas, de eso no me olvido. Todo lo que te llevaste y todo lo que dejaste, tu inmenso recuerdo, en cada día, a todo momento, las ganas de que estés acá. Sé que estas bien donde quiera que estés, que no sufrís, que no lloras, que nadie te va a hacer enojar. Hoy te vi, reflejado en alguien más, en la suerte que tienen algunos de tener a alguien como vos. No te pude dejar de pensar, te traje una y mil veces, y te tuve que escribir, para decirte lo mucho que te extraño y que no me olvido, no me olvido de vos y nunca no lo voy a hacer, te lo juro por Dios, nunca me voy a olvidar de vos, viejito. 

lunes, 17 de abril de 2017

Muchacha

Muchacha ojos perdidos, no mires atrás, la puerta está vacía, no temas al entrar. Tanto soñaste con este momento y hoy estás acá, no pierdas las ganas de luchar. Seguí por más, que a eso venís. Busca en el sin fin aquello que tomaste sin pedir. Te van a amar, yo te juro que sí, te van a amar más de lo que te amo yo, porque en lo abismal del océano se hunden tus sueños utópicos que buscan revelar la inmensidad de la tierra, muchacha que sueña, que se rebela, que grita al unísono con un huracán. Querete más y crece como aquel árbol que fue semilla y hoy danza creciendo hacia el sol, siempre alto y empinado, yo te ayudo, que la vida fluya por tus ramas, queriendo tocar el cielo en puntitas de pie. No dejes de correr aunque tus piernas no puedan más y las gacelas lleguen antes a su hogar, debemos avanzar y no dejar de intentar, correr mientras la adrenalina misma nos invite a vivir, muchacha que corre, muchacha que puede, la meta está tan cerca. Cuando te abrace en un mar de fuegos y lo sientas irreal, tu momento es hoy, es ahora, esos brazos están en vos, son tuyos, abrazate, dejate llegar al corazón, no tengas miedo de ser más que una, de ser miles. Te quiero libre y al viento, sin terrores que te atormenten al dormir, ni al salir, valiente como un guerrero armado por mil batallas en sus hombros, no pienses más, muchacha que lucha, muchacha que ríe, matame a besos. Y si nada funciona, si seguís igual, si no encontras de donde arrancar, acordate que siempre se puede volver a empezar, que ni el más loco de los dementes pierde la cordura, y si caes, te tenes que levantar. Cuando caiga el sol, la luna te llame y te invite a quedarte con ella, dale un café y decile que estas esperando que el sol vuelva a salir y con él todo lo que el destino tiene preparado para vos, muchacha que renace, que llora, que ama, sos todo en tanto, en miles y pocos, sos lo mejor que escribí, una y mil veces, muchacha.

domingo, 2 de abril de 2017

Otro bondi vacío

A altas horas de la noche salen a la luz todas las divagaciones del día, especialmente si es domingo, donde no son solo del día sino de toda la semana, de toda la vida. Te paras a pensar un segundo donde estás, como llegaste a este lugar, reflexionas la vida misma y su más sutil forma de seguir. Saber que no estamos rotos pero no nos sentimos completos, conocer la inseguridad que genera el desconocer, buscar en el más escondido rincón un poco de amor que nos llene el corazon. La vida misma nos plantea que demos pasos hacia atrás aún sabiendo que debemos caminar hacia adelante, pero para poder avanzar correctamente debemos saber donde pisar. El otro que se interpone y nos da una mano, nos agarra fuerte e intenta darnos amor, mientras en nuestra más icónica idea de crecer, solo vemos soledad. Seguimos buscando ese bondi que nos dio la vida y nos tendió la peor de las trampas al cambiar de destino, quisimos creer que todo era para bien, hasta que nos dimos cuenta que todo es y sin más. Seguimos pensando que el amor es un beso y ya, cuando el amor es ver el alma desde una mirada, encontrarse en un abrazo, no dejar caer y llenar el vaso medio vacío que siempre vemos antes de dormir. Yo te quiero acá conmigo aunque el destino insista en tenerte lejos, porque quiero ver el vaso medio lleno y la vida menos vacía.