sábado, 1 de diciembre de 2018
Abraza tu cielo
Por mucho que quieras escapar los miedos están, por muy lejos que vayas, te seguirán, están en vos, son tuyos. Estarán en el espejo, en la noche, en una cerveza fría, abajo de la almohada. Te repetirán una y mil veces aquello que más temes, aquello que no te gusta, lo que tratas de esconder, seguirán siendo igual de molestos. Ese espejo que te dice que no luces bien, esa noche que te recuerda la soledad de la que tanto corres, esa cerveza que no quieres tomar sin esa persona, la almohada que te ahoga para que no duermas mientras te repite todos los secretos que alguna vez le contaste. Atormentan y más si no estás a mi lado, así cuando te buscas, te encontras, con todo eso que te acompaña, te obliga a enfrentarlo todo, a aceptar que todo eso es lo que te hace ser lo que eres, que viene en el combo de la vida, con alegrías y bellezas, viene lo feo y así de maravillosa que suele ser, también tiene sus propios fantasmas, de los cuáles piensas, que quizás, un ratito podes olvidarte y puede que sí, pero hasta que no abraces el paquete completo, seguirán apareciendo en todo momento, seguirán dando miedo y molestarán. Porque es lo que tiene el cielo, suele estar celeste, puramente despejado, pero también suele nublarse, ocultar lo bello y traer tormentas, por más surreal que pueda ser verlo tan azul, con nubes perfectas, así se ve también. Si queres contemplarlo, deberás hacerlo completo, también los días en sus entrañas escupen relámpagos y de su garganta suenan desgarradores truenos, sino no te mereces todos sus rayos de sol ni las estrellas que lo acompañan en la noche, solo cuando encuentras la paz en la tormenta, serás capaz de convertirte en cielo.
domingo, 18 de noviembre de 2018
Buenas noches
"Había una vez una princesa que no quería casarse" hasta que te conocí y me imaginé toda una vida juntos. Te abracé tan fuerte como pude e hiciste derrumbar todas mis estructuras, te soñé y te luché, de a poquito y de a besitos, a pasitos sin fin. Te quiero en todas las inmensidades, completo de tu risa y mucho amor, te conocí más dulce que nunca y mis ojos brillaron por vos. Te escribí y te escribiré la vida entera, a tu lado y a la distancia, siempre volviendo a vos, te encuentro descalzo en la cama y la lluvia cae en paz. Siempre estos versos fueron mi danza y vos la canción, a dos corazones, sin dudar de darte la mano. Busco quizás razones para justificar, que después de todo, todo sigue igual, pero verte basta y hasta sobra, la forma en la que llegas al cielo y yo me pongo en puntas de pié para llegarte, besarte. Te miro y no soy dueña de nada nunca más, pierdo noción y conciencia, encuentro las estrellas a punto de estallar, vengo armada, de mil posiones de amor, por si el dolor toca tu puerta y tardo en llegar. Te digo la verdad y no me alcanzan los adjetivos para describir la tal hazaña de quererte, quererme, encontrarme fundida en tus brazos, perdida en tu pelo, llena de tu olor. Y aunque lo intento no puedo borrar la sonrisa tonta de mi cara por verte venir, verte ir, verte volver, verte. Te veo, mi amor, en todos mis sueños.
viernes, 26 de octubre de 2018
Nos quiero así
Después de tantas vueltas, tantas roscas, tantos años que no te tuve ni te perdí, después de mundos que giran y grandes meteoritos, después de vidas distintas y universos paralelos, después de tantos deseos a la luna, por fin, te tengo de la mano. Se siente nuevo, joven, como volver a mi adolescencia y mirarte a los ojos por primera vez, encontrarnos de nuevo, ya no ajenos, juntos. Creí haber perdido la fé en simples ilusiones que parecían locas y burdas, que parecían desvanecerse cada día más, pero tu amor resurge y así toda la inspiración que algún día te dediqué, entendí entonces que siempre fuiste el que me dio las palabras justas para escribir, nunca nadie más. Por mucho que haya escrito poemas a otros ojos, está claro que sin esfuerzos puedo encontrarte aquí, una y mil veces, fácilmente conozco todas las letras de tu abecedario y cantaría todas las canciones del repertorio. Me es increible tocar el suelo y caer en conciencia de que el destino jugó con nosotros un excelente juego, que al igual que una película nos dibujó lejos y distantes, nos mantuvo cerca y nunca en contacto, hasta que se cansó de vernos separados, de vernos volver siempre al otro, se rindió ante el amor que siempre te tuve y siempre estuvo ahí, pero no lo hizo sin antes hacer su gran jugada. Por mucho que busquen excusas banales, el corazón quiere lo que quiere, y el nuestro siempre nos quiso así.
miércoles, 11 de julio de 2018
El amor del futuro
Hay algo en esa forma de decir que me ama, de escribir que me quiere, de darle veracidad a cada beso que encuentro media dormida a las seis de la mañana, hay algo más fuerte que un abrazo o un mimo en el pelo. Es esa seguridad de que alguien sostiene tu mano, que al caer te ayuda a levantar y vuelve una vez más a darle fuerza a tu vuelo. Hay algo más indudable que tus ojos caramelo al sol, mientras el humo se pierde en la brisa y un murmullo me dice que soy demasiado cursi. Creo que el amor se transforma y pierde su carcasa patriarcal día a día, pero también creo que no, que en esquinas oscuras todavía hay parejas dependientes que se sienten en posesión el uno del otro, que apelan a la violencia y al horror de los celos, del sos mío y yo tuya, que sostiene fervientemente el dolor de no ser nada. Creo que a veces la pierde y es libre, porque no es otra cosa, más que libertad, siempre a tu lado y nunca de frente, jamas con la mano en alto, siempre al costado, es saber que no nos pertenecemos pero estamos juntos. Que yo soy entera todo lo que debo ser y no me falta ninguna parte, pero que feliz le hace a todo mi ser que estes conmigo. Que no sos mío ni de nadie, autónomo y fragil, amado a pura libertad. El amor no es una cárcel ni un contrato de propiedad, somos seres anhelando felicidades y tristezas, buscando la belleza de vivir en un mundo que nombra propio todo aquello que quiere ser liberado y pleno, que quiere ser compartido y de todos. Nunca nos escondamos en el nombre del amor, con escusas baratas de que alguien nos pertenece o nos debe algo, con gritos de poder sobre un cuento mal contado de príncipes rescatando princesas y dragones tratando de robarlas, escondiendo el odio a uno mismo y a todo lo que se asemeje. Somos más que eso, nos merecemos más que eso. Por eso encuentro en vos el amor que veo en el futuro.
domingo, 24 de junio de 2018
Batallas
Hay que saber escoger bien tus batallas. Esta frase me genera mucha controversia, ¿hay algunas que no valen la pena pelearlas, porque ya están perdidas? ¿no vale la pena quizás intentarlo y aprender de tu derrota? ¿o es energía desperdiciada? Mucha gente la utiliza como una estrategia, quizás no peleo una batalla pero gano la guerra ¿en qué cambia? Cada vez que la vida nos da la oportunidad de pelear, no deberíamos quedarnos con los brazos cruzados esperando una mejor. Hay que saber perder. Hay que saber, que en esas que no elegimos, pueden estar los guerreros que nos faltan, que necesitamos para ganar la próxima. Cada vez que debemos elegir el camino a seguir ¿estamos eligiendo nuestras batallas? ¿o estamos yendo a corriente? Como peces en el río, dejándonos llevar por lo que vemos alrededor, sin intervención consciente, sin pensamiento propio, eligiendo no elegir. Quizás se trata de saber cómo pelearlas, escoger si luchar a sangre o matar con ternura, si tu espada debe ser de guerra o de paz, tener la sabiduría de pelear con grandeza gana más batallas que un batallón. Al final del día, la más importante es la propia, es encontrar, ante el sol y la luna, la razón suficiente para salir a luchar, para levantarte y ganar, para valorar el suelo en el que caemos, la mano que nos sostiene y el cuerpo que aguanta. Ser guerrero en un mundo de batallas perdidas.
sábado, 26 de mayo de 2018
Por todas
Cuando me busques en las noches, quizás me puedas encontrar detrás de las paredes represoras, aterrada hasta los pelos, buscando un callejón con luz. Quizás me encuentres en el grito más fuerte de auxilio mientras una mano dura apela a callarme, bajo la sombra de una luna llena, poderosa e imperial, cargando la energía para salir a luchar. Me encontrarás seguro, en el abrazo amigo de la piba de al lado, llorando en penas sobre tu ausencia, sobre el dolor que te llevaste. Pero te aseguro que nunca me vas a encontrar en el silencio, en la cobardía, en la indiferencia, juro por la mama que no me callo más, que en cada canto estaré y cada dolor será mi dolor, porque la lucha de todas es mía, de mi amiga, de mi hermana. Corriendo quizás me veas pasar, intentando atrapar una libertad que nos quieren robar, protegiendo un cuerpo que no pueden ultrajar, quemando rastros de aquel que nos quiere quemar. Luchando a puño levantado, gritando tu nombre, nunca te voy a olvidar, porque estoy con vos, en las noches y los días, abrazando tu último respiro, dándote vida para siempre, por vos y por todas.
jueves, 17 de mayo de 2018
Lucha colectiva
Manchar cada idea de nuevo sentido entra en las nuevas
formas de ejercer poder en esta sociedad arraigada al individualismo, anclada a
la ignorancia pura donde somos loros repitiendo discursos de odio o repudio,
oprimiendo a cada ser más débil, comiéndonos entre nosotros por poder o
fragancia. Seguiremos repitiendo la historia incautada y arrebatada por
aquellos que tuvieron el poder de hacer historia y contar con sus palabras
solamente aquello que querían contar, volaron en pedazos millones de recuerdos
basados en el verdadero destierro de la humanidad, que fueron esos que nunca
pudieron dejar su recuerdo, ni contar su propia historia, porque los callaron y
relegaron por generaciones. Ser parte de algo mucho más grande que jerarquiza
vidas y obstruye minorías, nos hace responsables de nuestros actos a la hora de actuar y de orar, de dar nuestra pequeña obra del día, para que ésta se transforme en la gran obra del siglo. Permanecer en constante cambio se adjunta a la necesidad de un mundo que debe cambiar cada día, un mundo que siempre dejó de lado muchas individualidades que hoy son grandes colectivos, deseosos de ser parte de la jauría. Que nuestra lucha individual sea un paso atrás de la colectiva y que ésta siempre vaya para adelante.
miércoles, 16 de mayo de 2018
Tu mano y la mía
Quiero
verte llegar y que no te vayas más, quiero abrazarte a pesar del calor, quiero
que me veas llegar y no quieras que me vaya. Quiero tu amor mil veces más, sin
dudas ni espantos, quiero tu abrazo y tu calor, tu vida sin fines de lucro.
Volverme a enamorar, una y otra vez, sin prejuicios, distancias o limitaciones,
cada vez que vuelvo a verte, cada vez que sonreís y compras todos los números
de mi lotería. Te pienso cada instante. Estoy loca por vos, de una locura que
ya no existe, es inherente a otra dimensión, búsqueda de extraterrestres y té
para llevar. Anhelo verte cada vez que estamos separados mientras intento no
ser caca en tu zapato, en las ondas de la calle a cada rato. Me encuentro con
melodías que no cantan las verdades que me gustaría contarte y soy muy torpe
para comenzar a crear la mía, pero te canto de vez en cuando las mil vidas con un ritmo acelerado y alguna voz mezzo soprano. Todo lo que sos me gusta de mil formas que no puedo expresar, desde que venis hasta que te vas y siempre cuando estás allá, todo lo que sos me parece una hermosura.
martes, 15 de mayo de 2018
Locura y cordura
Necesito fuerzas para salir a combatir dragones que
secuestran princesas, príncipes que roban guerreras, todo un pueblo acribillado
por la violencia mientras vos paseas por la ciudad con una mezcla de acierto y
verdad, con mi corazón en mano, atado a cada lado. Nada impide las mil
soledades de la corporalidad humana, intangible a los ojos de ciertos
cristianos, aguardados por la gracia de un señor que creen proteger, porque a
ellas no las protege nadie. Buscando quizás una forma de huir a tanta libertad, se encuentran enfrentadas la cruda realidad de una muerte inesperada y millones
de años de banalidad, con la utópica idea de un mundo azulado y tutelado por la
moral, añoranza de tiempos pasados y ninguna precaución por un futuro incierto
que está a punto de llegar. ¿Quién nos protege a los amantes y amados, del odio incandescente
de cientos rioplatenses en busca de algo que odiar? Somos simples soldados de
una guerra mucho más grande que nunca podremos visualizar ¿es acaso a lo lejos
una idea demasiado disparatada pensar que mucho más allá de nuestro campo cognoscente
podemos ser parte de algo macroscópico ni siquiera factible para nuestros ojos?
La locura plasmada no es ni un poco en tono de broma, pero ¿qué es locura
y qué es cordura? Si muchos discursos que se clasifican como cuerdos tienen
altos grados de locura tan detectable y alarmante que muestran daño cerebral.
Lo que está impuesto nos desafía a buscarle nuevos sentidos a todo aquello que
convive en nuestro vocabulario, cada beso es una revolución cuando lo que se
busca es la represión.
lunes, 14 de mayo de 2018
Creer en el abusador
Creer en la palabra del otro como un ser merecedor de
credibilidad, que pasa por las mismas sensaciones y vivencias que vos, o
simplemente ser un ser poco empático que prefiere buscar en el abusador una
pequeña señal de vida, repudiando todo lo que se meta con él solo por el hecho
de creerse cercano a un ser totalmente aislado del cuerpo femenino, dándole autoridad
para seguir actuando de una manera desagradable ante el desprecio que le tiene
a todo lo que signifique femineidad. Porque allí se encuentra el conflicto con
estos (no)seres, una mezcla de poder y desprecio, considerar un objeto a un
sujeto que es simplemente un producto para mi placer y regocijo, que puedo
maltratar y ultrajar a mi fuerza y verdad porque poco importa su sentir, poco
importa en sí lo que sea que emane de ese objeto que me gusta. Aun así otros se
jactan de apoyarlo y acudir a la indiferencia, despreciar cruelmente
experiencias reales que sucedieron año tras año hasta el día de hoy, dándole de
mala gana un voto a favor al abuso y al poder injustificado y nada merecido que
muchos jerarcas tienen por el simple hecho de que nadie alce la voz en nombre
de los menos favorecidos, que por alguna extraña razón y para nada fortuna de
aquellos poderosos, somos la mayoría en este planeta lleno de veneno y
porquería. Pero eso llegó hasta acá, nunca más nos vamos a callar, no nos van a
tapar la boca, no van a ocultar nuestras palabras, mucho menos nuestros gritos,
no vamos a permitir que nos pisoteen nunca más, ni que nos acosen y sigan
subiendo escalones, cuando esos escalones somos nosotras, son nuestros cuerpos,
nuestras fuerzas, nuestras ganas de luchar, ahora nos vamos a levantar y firmes
nos vamos a quedar. No nos callamos más.
jueves, 1 de febrero de 2018
Febrero
Ha pasado enero y no escribí sobre vos, quizás estaba más ocupada admirando fervientemente tus ojos al sol o besando labios con sabor a cigarro. No quiero sonar cutre al hablar de lo sencillo que puede resultar ser feliz con vos, de esa felicidad tonta que muchos creen erronea y hasta poco probable, de esa que hasta miedo da. Pero miedo no tengo. Bueno, a veces sí. Cuando no te encuentro. Y me despierto, bien cerca, rodeada de unos brazos que se sienten el maldito cielo, que ojala pudieran cubrirme más, fundirme, derretirme. Pasan los días, locos de remate por verte reír, como me gusta verte reír, y puede sonar demente, creer que el cielo es un poco más azul, que las luces de los grandes focos pueden darle la vuelta al mundo y que vos, hoy, el único día que me importa, encontraste algo en mí que siempre supe que tenía, pero había empezado a creer que quizás, solo quizás, era un invento mío. Poquito a poco, respiro y pienso, que lindo es ser nosotros, poder reír, sonreirte, tenerte y vivir algo tan sano en un mundo tan podrido, tan arruinado. Lo bonito que es aquí ser feliz.
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