Esas ganas imperiosas de abrazarte y que la distancia me lo impida, ver que el reloj se para y el mundo deja de girar. Las horas que no pasan y vos seguis sin estar, el hueco que dejas cuando te vas. La vida cortita que me regalas, mientras tus ojos me dan unos miles de años más. Todo lo que tengo es para vos, ni un poquito menos y quizás mucho más. Las noches que imagino que acá estás, los días que no sueño tu regresar. Te espero en el umbral, mirando el sol bajar, te espero un año o dos, o todo lo que quieras tardar. El amor que guardé y te pienso regalar, es todo para vos, venilo a buscar. Entre risas te encuentro cantar, un canto que solo yo puedo escuchar. Te tengo acá aunque estés allá, hay algo que nunca nos va a separar, porque no te dejo de pensar. A la madrugada al despertar, unos minutos antes que salga el sol, yo te veo llegar. Con tu silueta firme sé que venis por más, y mientras yo éste acá, todo te voy a dar. No temas si no me ves, yo siempre estoy, tenes que escuchar las palabras que no lees. Te lo digo todo sin más, me gusta lo que sos, me gustas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario