jueves, 6 de octubre de 2016

Primero

Porque estás. Cuando te necesito y cuando no, en las buenas y en las malas, estás. Desde el primer momento, estás, e inerte en mi realidad surreal estás con una palabra de calma o una risa aniñada. Volcando amor al mundo, estás, nunca te perdes, padeciendo mis desastres y mis buenas catástrofes, estás. Te busco y te encuentro porque estás, y mi corazón encuentra en el cielo un panorama de fuegos artificiales donde la luna brilla fuerte y las luciérnagas crean un camino de luz a nuestro alrededor, donde vos estás y yo estoy. Enamorada como aquella estrella fugaz que siempre quiso llegar al sol pero nunca dejó de correr, y a su distancia está él, siendo el centro del universo y queriendo tocar a la dulce estrella fugaz que le baila cual gacela cada noche y cada día. Estoy, cada minuto pensando en vos, como una matemática llena de formulas o una simple célula en todo el universo, estoy en vos. Y cada día que estoy con vos es un buen día, lleno de vida y mil emociones, que como un niño pequeño disfruta de cada cosa, de cada momento, que logra vencer todas las distancias y todos los karmas del mundo, que pelea con mil demonios y se enfrenta al dolor de no tenernos. Estoy acá amándote y estás allá amándome, y así estamos los dos en el mismo lugar mirando la misma luna y habitando la misma tierra, y un poquito estamos cerca, pero mucho más cerca que lejos, mucho más hoy que ayer.

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