domingo, 23 de octubre de 2016

¿Liberadora?

Con miedo te vi y con miedo seguí. Caminé en la penumbra, temblando, casi rezando. No te vi más y respiré. Di las gracias. Desprotegida, en la calle, en mi casa. Tu brazo protector me está ahogando, casi no respiro, tu grito represor me hace estremecer y lloro. Intento levantarme pero me pisas, pisas mis sueños y mi libertad. Mientras duermo sueño con correr, pero no hay salida. Cada palabra duele una vida, y asiento, porque no tengo opción. El miedo se apodera de mí y me pregunto, dónde quedó mi libertad. Tu mano dura la aplastó y no vi más que oscuridad. Ya no hay nada que hacer, ya no siento miedo, ya no estoy apresada, ya no tengo que temblar cada vez que tu mirada opresora encuentra mis ojos, ya no soy tuya, por fin, soy libre.

jueves, 6 de octubre de 2016

Primero

Porque estás. Cuando te necesito y cuando no, en las buenas y en las malas, estás. Desde el primer momento, estás, e inerte en mi realidad surreal estás con una palabra de calma o una risa aniñada. Volcando amor al mundo, estás, nunca te perdes, padeciendo mis desastres y mis buenas catástrofes, estás. Te busco y te encuentro porque estás, y mi corazón encuentra en el cielo un panorama de fuegos artificiales donde la luna brilla fuerte y las luciérnagas crean un camino de luz a nuestro alrededor, donde vos estás y yo estoy. Enamorada como aquella estrella fugaz que siempre quiso llegar al sol pero nunca dejó de correr, y a su distancia está él, siendo el centro del universo y queriendo tocar a la dulce estrella fugaz que le baila cual gacela cada noche y cada día. Estoy, cada minuto pensando en vos, como una matemática llena de formulas o una simple célula en todo el universo, estoy en vos. Y cada día que estoy con vos es un buen día, lleno de vida y mil emociones, que como un niño pequeño disfruta de cada cosa, de cada momento, que logra vencer todas las distancias y todos los karmas del mundo, que pelea con mil demonios y se enfrenta al dolor de no tenernos. Estoy acá amándote y estás allá amándome, y así estamos los dos en el mismo lugar mirando la misma luna y habitando la misma tierra, y un poquito estamos cerca, pero mucho más cerca que lejos, mucho más hoy que ayer.