Pensé que la muerte estaba cerca, pero te vi. Te vi en mi funeral y antes de nacer, te vi entre las sombras y te vi surgir de la oscuridad. Infiltrado entre las luces que te hacen brillar, me buscas intrigado por las dulces palabras que decís escuchar, pero yo no me escucho. Te volves lejano a lo que digo y reiteras, que sin vos no soy nada, que no doy nada por vos, pero yo no te escucho. Pensas que naces pero no estas viviendo y crees que las mentiras que salen de tu boca son halagos a tu integridad, te mentís en la cara sin retractarte y sabes, que no hay vuelta atrás. Cuando me ves proclamas a los cuatro vientos que no soy yo ni sos vos, que no somos nosotros porque nunca fuimos más que hoy. No te creo cuando decís que no me mentiste y que tus calumnias no quisieron hacerme daño, rompiste mi corazón y hoy, simplemente hoy no lo quisiste admitir. No se si me amaste ayer ni si volverás mañana, pero hoy siento que te extraño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario