martes, 13 de septiembre de 2016
Caricia de amor
Te fuiste como se fueron miles antes de vos, con la cabeza gacha, lustrando tus zapatos y flameando la bandera de la verdad. No sos más que una pobre alma, encarnizada e incapaz de amar. Juraste amor eterno a la misma soledad, el olvido personificado te escupió, y te dignaste, con agallas, a escupirle de vuelta. Con el copete en alto caminas y pensás, inocente, que nada puede más que vos. Si supieras, que sin vos el mundo gira, ¡y no sabes cómo gira sin vos! Así que apronta la camita y volvete a dormir, volvé a soñar que vos sos más que yo, porque sabé, te lo cuento, que eso no es más que un sueño. Y si creíste alguna vez, que de mí te podías reír, recordá, fijate, quien se está riendo ahora. No intentes volver, con el rabo entre la cola, pensando en el perdón, que no te debo yo, ni un mísero gracias, que no me debes vos. Levanta la cabeza y mira, decime, si el mundo merece una raya más, otro acto de odio, en vez de una pequeña, minúscula, caricia de amor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario