miércoles, 23 de octubre de 2013

Te he visto pasar.

Te he visto pasar, intentando borrarte, he fracasado, al recordar, todo aquello. He intentado olvidarte, en vano, ya que tu sonrisa no se borra, no deja de aparecer en mis sueños, no deja de atormentarme. ¿Qué he echo mal para dejarme derribar por tu recuerdo? Recuerdo que duele, que infecta, que contamina, que nunca se va. Tu ausencia sigue consumiendo en mí y aunque lo único que queda de ti en mí es tu recuerdo, puedo verte diariamente, atormentando mi vida, sabiendo que tú andas por ahí con aquello que te llevaste de mí. Que ingrato de tu parte haberme robado una parte de mi ser, sin permiso, y haberte ido con ella, dejándome vacía. Te he visto pasar, intentando disimular, intentando hacerme creer que la parte que me has robado ya no es tuya, intentando hacer como si yo no tuviera una parte de ti. Que difícil es ver, aquella sonrisa, que antes me hacía volar y ahora solo me hace querer llorar. Vives en mí y nada puedo yo hacer, más que lamentar tu ausencia, perderme en tu analogía y sentir la melancolía, de lo que nunca sucedió. Nostalgia, ¿de qué?, ¿de nuestras risas?, ¿de nuestras peleas?, ¿de qué? De verte reír y soñar, de verte mirarme y enloquecer, eras mi más grande droga, ¿ahora qué eres? Ni yo lo sé. Admite tú también, que ya solo eres, un recuerdo. 

Caminos.

Una noche, luego de tomar la decisión correcta, de terminar con mi estancia aquí en la tierra, me fui a dormir, feliz ya que el día siguiente será mi último día en el mundo de los vivos, los problemas acabaran, los insultos cesaran y todo sera paz, nunca más sufriré. De repente, sentí que una voz llamaba a mi nombre.
-Angélica, querida despierta, quiero mostrarte algo importante.- Era una voz dulce, femenina, pacifica.
Abrí los ojos, pero solo vi luz, no podía ver nada más, todo era blanco, parecía muy irreal, volví a escuchar la voz.
-¡Angélica! Que te estoy llamando niña.- Me tomo lentamente del brazo y en pocos segundos estaba de pie, aunque me sentía flotar. No estaba en mi habitación, me sorprendí bastante, pero no estaba asustada, me sentía bien.
-¿Quién eres tú?- Le pregunte a aquella mujer, de apariencia angelical, muy bonita y con esencia de madre.
-Eso no importa, tú llámame Uriel, debo mostrarte algo muy importante, ven conmigo.- Fuera seguro o no, la seguí, no tenía nada que perder.
Al principio, creí que caminábamos sin rumbo, seguía viendo todo blanco, pero luego, percate dos caminos a lo lejos, Yo hacía muchas preguntas, "¿dónde estamos?", "¿qué es este lugar?", "¿qué quiere mostrarme?", pero ella siempre respondía lo mismo, "ya veras". Cuando llegamos a los dos caminos, vi algo totalmente sorprendente, eran totalmente diferentes, uno era oscuro, lleno de arboles secos, animales sombríos, basura, daba miedo, a lo largo se podían ver montañas, enormes rocas y hasta aguas sucias. El otro en cambio, tenía flores de todos lo colores, arboles, arbustos, animales hermosos, hasta una cascada, era el paraíso.
-Adivina hacia donde lleva cada uno.- Dijo Uriel.
-No entiendo lo que quiere decir.- Estaba completamente confundida, no comprendía en absoluto.
-El camino oscuro, sombrío, es el camino de la vida, o al menos es como lo ves.- Era así, totalmente, yo lo veía así o más bien, estaba segura de que era así.
-¿Y el otro camino? ¿A donde lleva?
-Ese es el camino de la muerte, así lo ves tú.
-Pues sí, así lo veo yo, pero ¿que quiere decir con todo esto?- Realmente seguía sin entender, de repente, miles de caminos surgieron a mi alrededor, parecidos al camino de la muerte, algunos aún mejor. Estaba tan asombrada admirando los otros caminos, que no percate que el camino de la muerte había cambiado, ahora era todo negro, todo oscuro, no tenía nada en absoluto, al mismo tiempo, el camino de la vida, había tomado otra perspectiva, ahora estaba iluminado y los arboles secos tenían brotes.
-Tú no ves la verdadera realidad, la muerte no tiene nada de bueno, ¿acabar con tu vida? Con eso no solo pararas el sufrimiento, si no también la felicidad, ya no habrán risas, ni momentos buenos, no habrán más abrazos, ni nada de todo lo que te hace feliz. Lo que tú no ves, es que hay caminos diferentes, hay muchas formas de vivir, algunas no muy fáciles y otras muy buenas y felices. Pero tú estas cerrada de vivir una vida que no quieres y por eso tomas el camino equivocado como la "gran" opción de parar de sufrir, cuando la verdadera decisión que debes tomar, es cambiar, cambiar tu entorno, no terminar con tu vida.-
Y luego de eso, desperté en mi habitación, escuchando la alarma sonar, con una idea totalmente diferente de la vida.

domingo, 13 de octubre de 2013

Ven a mí.

Me ha encendido la luz de tus ojos
me ha envenenado tu risa
me han cautivado tus labios rojos
ven a mí pequeña poetisa.

Me ha alocado tu delicadeza
me ha despertado tu viveza
me ha encandilado tu belleza
ven a mí y mantente con firmeza.

Te he tenido en la mente
te he buscado entre la gente
ven a mí y seamos dos en vez de uno

te he regalado miles de caricias
te he encontrado entre miles de delicias
si no vienes no tendrá sentido alguno.

viernes, 4 de octubre de 2013

Dentro de tus ojos.

He caído en tus ojos, no encuentro salida, anhelo ver la luz, pero solo veo penumbra. ¿Qué ha echo que tus ojos se vaciaran? Intento caminar a tientas, pero solo caigo en la oscuridad, ¿donde enciendo la luz? ¿donde aclaro tus ojos? No llores, me ahogo, déjame vivir aquí, quiero vivir en tus ojos, mirar lo que miras, observar lo que observas, quiero mirar el mundo con los mismos ojos que tú lo miras. Duerme y déjame dormir, que la oscuridad absoluta reine en tus ojos, que nada los dañe, yo estoy aquí, intentando buscar la luz, la luz que tus ojos perdieron. Tu ojos son vacíos, no tienen final, ni inicio, ¿donde estoy? Ayúdame a buscar la luz, la luz de tus ojos, ¿donde ha quedado? ¿se ha ido? ¿que le han echo? Limpia tus lagrimas, no llores, sonríe, ve hacia la luz y conectate con ella, te hará bien, y ahí, encontraremos tu verdadero brillo, el de tus vacíos ojos.
¡Encontraste la luz! ¡Encontramos la luz! Ahora tus ojos brillan, están encendidos en llamas, quieren gritar, y yo aquí bailo, salto, canto, corro, que hermosos ojos, mírate al espejo, mira tu reflejo, observa el interior de tus ojos, observame, toma conciencia de tu belleza. Grita que eres feliz, grita que encontramos la luz, grita que tus ojos brillan, que yo vivo en ellos.