Todos los caminos llegan a vos, de alguna forma u otra, van y vienen y recorren tu cuerpo de nuevo, por alguna razón tonta que yo permito seguir sucediendo, mientras tu camino está muy lejos del mío, yo sigo navegando noches eternas en tus ojos, en lo que no somos, como quien se pierde en el mismo océano y naufraga en aguas profundas, hasta ver tierra o desear verla. Aún cuando no puedo dormir te dibujo bajo enormes sombras de colores yendo y viniendo de cuentos erróneos y algunas películas de bajo presupuesto, no teniendo claro si son de terror o de comedia, deseando que sean románticas, un poco de lo que me haces imaginar. Sin dudarlo cuando la oscuridad llama a la puerta está la idea loca de que seas vos con otras noticias para mí, pero la mayoría de las veces es esa misma imagen que me recuerda la soledad y la melancolía de lo que ha sido y no volverá a ser. Tengo recuerdos de lo que no pasó muy frecuentes, que me atormentan a la hora de buscar algo más, algo que no hay y vengo buscando hace un tiempo, en varios textos míos, está por ahí el silencio que me atrapa cuando ya no tengo nada más para decirme y lograr tranquilizar ese feroz ruido de lo que quiero que haya y no hay, del vacío mismo. Por alguna razón las palabras se repiten nuevamente en mi cabeza cada vez que quiero escribir, como si no tuviera nada nuevo para pensar, como si la misma idea diera vueltas en mi cabeza por meses ya, como si no lo hubiera hablado con mi terapeuta, como si no me hubiera convencido de que ya lo resolví, de que está bien, de que será lo que tiene que ser cuando sea y no cuando yo quiera, no ya, no hoy, no mañana, cuando tenga que ser. Cuando estés ahí, frente a mí, preparado para los planes que cree en mi mente por todo este tiempo, para compensar lo que no ha sido aún. Pero también si no estás ahí, estará bien porque será exactamente eso que me estaba esperando del otro lado de la orilla, del otro lado del barco que me robó los remos, las ganas de navegar y el rumbo directo. Aún cuando quieras huir de ese destino, llegará lo que tiene que llegar a las tierras cercanas, se construirá lo que las bases permitirán y tendrás en tus manos eso que esperabas, quizás sin quererlo, lo que querías, estará como estuvo todo aquello que la historia tuvo para vos. En los cuentos y poesías que no leíste pero te esperan ansiosas para comenzar a escribir, con la misma idea, una y otra vez.
viernes, 2 de diciembre de 2022
lunes, 7 de noviembre de 2022
Si vos queres
Hay mucho de vos que me gustaría ver en mí, una bella aura de tranquilidad inquietante ante los ojos de simples mortales, mucho más grande que varios lugares a los que fui. Grandes movimientos se ven alrededor y mucho de eso me lleva a vos, alargando la ida, la vuelta, dándole siempre un poco más de color a la misma fantasía, manteniéndola viva, dándole motivos para crecer, un pequeño impulso para una historia contada entre mi almohada y yo. No muchos saben lo que me lleva a vos, es un pequeño secreto que llevo en mi bolsillo, que me acompaña para alegrar noches sin sueño o vidas sin vos, es una pequeña mentira un poco cierta que me gusta recrear. No creo que tenga tanta verdad como mis ojos cuando te ven o el espontáneo momento que generas cuando te reís, un poco me digo que lo hago sin querer, un poco se que quiero que me veas. Es todo lo que no llegas a ver lo que tengo para dar, un poco de lo que te imaginas seguramente si prestas atención, me gusta verte en secreto, soñar con vos, que todos sepan algo que vos no. En ese camino engorroso que llevas de prepo, un poco a las corridas, un poco porque es lo que hay, me encantaría correrte piedritas al costado, que no te toquen las malas o poder pelear con los demonios que no te dejan dormir. Un poco quiero ser más de lo que soy para vos, aunque me gusta quién soy hoy, en ese vaivén imaginario que me invento con vos, estar en el lugar que no estoy. Si pudiera imaginar otro universo (y siempre lo hago) estarías a un paso de lo que realmente sos para ser, viendo de cerca quien quiero que seamos y a donde van nuestros corazones, todo lo que podemos llegar a hacer, a ser, a tocar, a lograr, a besar. El bello momento de poder tenerte más cerca de lo que podría imaginar y visualizar entre los dos sueños donde lo que nos rodea no nos rodea del todo cierto. Poco se habla del amor que no busca una retribución, porque poco amamos sin esperar que nos amen de vuelta, pero podría estar dispuesta a ello solo por mantenerte en mis sueños una noche más, por poder disfrutar de lo que no es, mientras vivimos la ilusión que algo existe donde nadie lo ve. Imaginemos que todo es posible y que los cuentos son más que historias inventadas para trasladar el deseo de una realidad diferente a unas palabras más bonitas. Todo eso que somos en un universo paralelo podemos ser en este si vos queres.
domingo, 25 de septiembre de 2022
Agradecimiento y amor
Es claro que nos encontramos a kilómetros de distancia, que nada de lo que haga estará distante a lo mucho que anhelo tu regreso, tu llegada, tu cercanía, pero no se asimila ni cerca todo lo que creo tener que hacer para lograr un mínimo de todo lo que me merezco. No se encuentra en mi esfuerzo las ansias del otro, ni en mi percepción de mi reflejo lo que se encuentre en tu mesa, hay un estrecho camino donde vos, yo y aquel nos perdemos claramente, sin dudas de que nuestros ojos miran hacia otra parte. No busco un fiel consejo ni una ingrata ayuda de lo que he pedido por días y días pero no he recibido, más creo que aquello que busco no se condice con lo que tenes para dar. No voy a cambiar lo que sale de mis emociones sinceras, de mis pequeñas ideas, de lo que soy y sin más no puedo dejar de brindar, te ofrezco tomarlo o dejarlo pero no malgastar las energías que hemos recibido en inútiles intentos de lograr algo que claramente no estamos destinados a obtener. Conozco mis rincones y los relojes que han contado mis horas, conozco hasta donde he sabido correr y en qué piedras me he quedado durante horas observando los malgastares del agua, conozco los sabores que más me gustan y aquellos que me provocan repulsión, estoy convencida de que mucho de ello es merecedor de noches infinitas y canciones interminables, de venideros vientos y algunas tormentas, principalmente de rayos de luz, acogedores y reconfortantes, por eso no he venido a rogar que seas parte, más te diré que conozco quién se refleja en el agua, quién está entre las luces tenues de una luna llena y quién no abrirá puertas que no le pertenecen para incluirte a prepo en una historia que no te tiene como protagonista. Por más que este claro, que no habrá nadie del otro lado del río, porque he encontrado un breve agrado en los colores a mi alrededor, confiando en los propios, abrazando mis abrazos, besando mi frente, se cuál es el valor, se dónde está el amor, que vendrá de mí, hacia mí y para mí, desde muy profundo, porque es belleza y luz, agradecimiento y amor, saber el verdadero dolor.
jueves, 15 de septiembre de 2022
Sentirme ajena
Me puedo sentir completamente ajena a vos si eso es lo que me propongo, no es el problema ese, no es el problema tampoco el hecho de que no me quieras como yo te quiero ni la idea errónea de que yo quiero mucho más de lo que vos queres, queremos cosas distintas, eso está claro, pero en el fondo, buscamos lo mismo. Una caricia al terminar la noche, encontrarnos en la mañana, el abrazo y la cercanía que solo podes encontrar en mí, te conozco y poco sé de vos, pero estoy segura que hay algo más que lo pequeño que hemos conectado. Estoy segura que hay algo más, parte por capricho y parte porque en el fondo una energía cósmica me acerca a vos cada vez que me encuentro en silencio. El corazón no miente, el cuerpo nos muestra qué somos y dónde queremos sobrevivir, a cuántas horas estamos dispuestos a vivir y por quién daríamos la vida. En todas las mentiras que te contas hay muchas verdades que encuentro recónditas dentro de una cajita de cristal que queres esconder, completamente ajena a mí y a mucho de lo que nos rodea, te lo permito solo porque me dejaste verlo aunque no lo creas. Hace poco te vi y no mucho ha cambiado, tu mirada buscando la complicidad de la mía sigue intacta, dejándome entrar dentro de miles de luces cercanas al abrazo, una sola mente enredada en mil historias, que me murmuran algunos secretos que sabes de mí, todo eso que vos tenes y es mío, pero te lo dejo para que me guardes en el cajón, al que siempre podes recurrir. Somos heridas de una guerra mucho más grande que nosotros, presente en las calles de algunas ciudades, internacionales y pertinentes a quienes nos recuerdan, donde vos te perdiste y yo me volví a encontrar, un poco lejos de eso que quisiera alcanzar, pero aguantandome las ganas de darte todo lo que tengo, sabiendo con gran desdén que no te lo estás ganando, aunque quisieras. "No tuviste el valor de ver quién soy" canta la gran Julieta Venegas y un poco se acerca al punto al que voy, pero en vez de irme, me voy a quedar aguardando y observando cómo logras pasar desapercibido teniendo todas las de ganar, perdiendo cada día más, mientras yo junto piedritas para construir inmensos castillos de amor, todos para mí. Es una historia inconclusa e interminable que seguramente poco dure y poco sea lo que duela, porque no sos ajeno a mis dolores ni a mis caprichos, a mis noches de insomnio ni a mis sesiones de terapia, mucho menos a los textos que escribo cuando mi mente no me deja pensar en otra cosa. Puedo sentir de una y mil maneras lo que vos quieras que sienta, mientras no sea ajeno a lo que siento yo, pero se encuentre cerquita de lo que sentimos los dos.
miércoles, 31 de agosto de 2022
Parecido
Si esperar tu retorno fuera cercanamente parecido a lo que veo en el atardecer, juraría que el mismismo diablo juega con la luna para hacerla parecer más bella. Todo lo que ha sido hoy no es y podrá ser quizás más adelante parecido al semejante recuerdo que tengo de vos. Por las noches atormenta eso que brilla bien, bien profundo en alguna parte de vos y yo, eso que nos conectó un día y te llevaste vos. La melancolía que me acompaña en tardes de increíble soledad, parecido a un beso tuyo por las noches, mientras pensábamos en el siguiente día. Por más que la orilla no parezca lejana, se encuentra dentro de miles de noches, todo lo que quisiste traer y terminaste dejando. Ojalá no te atormenten como a mí, imágenes que van y vienen, que intentan recrear pasos que no fueron dados, en algún escenario pintoresco de nuestras vidas imaginarias. Aunque no quiera asimilarlo estarás rondando siempre en las madrugadas más amargas, más dulces, cerca de lo lindo y cerca de lo feo, dejando eso que fuimos muy por encima de lo que alguna vez alguien será, lleno de agridulces y varios sabores, que inmersos en un gran banquete se servirán los que vendrán. Muy cerca del cielo, a un lado de la luna, siempre llena, nunca inmuta, estará tu recuerdo, esperando tu retorno, muy parecido a tu abrazo.
jueves, 25 de agosto de 2022
Va y viene
En un surco en algún lugar, parte oscura, parte llena de luz, entre millones de estrellas fugaces, increíblemente distante. Que vienen y van me dicen, que vuelven, que no retornan, a varios kilómetros de distancia, una idea, una poca gracia de mi fin, a dónde llegarán los nativos, los separados, los que gritan. Varias dudas que no terminan de responderse por miles de sabios que creen tener las respuestas, solo una pregunta única para los desamparados, ¿parará alguna vez? el sentimiento de tibieza en la vida, la búsqueda infinita de algo más, todo el tiempo algo más, ¿algo más que qué? irónica risa que llena el espacio vacío de un sentimiento frío de distancia, a los que no llegan nunca nunca les llega el terror, siempre están corriendo del ayer y del hoy, la ansiedad misma en persona golpea las puertas todas las noches, hasta algunas mañanas, a atormentar a los lujuriosos que creen tenerlo todo y no tenemos mucho que digamos. Una lucha eterna de salir de un pozo que ni sabemos bien por qué estamos o qué significa, ¿quién nos trajo acá? Voy y vengo y así eternamente, sesiones de terapia entre medio intentando trazar una idea que mucho no dice porque mucho no se que quiero decir. Busca y busca algo que claramente no necesito porque me gusta tentar al diablo idealizando escenarios que no me sucederán ni viviendo en la mejor novela romántica, pero de alguna forma queriendo lograr que algo me suceda, ¿algo más? Acumuladora de experiencias, sedienta de aquello que no llego a saber bien qué es ni por qué lo quiero. Hoy una cosa, mañana otra, porque ansiosa ni siquiera para tener claro cuál es el objetivo de todo este texto interminable que en mi cabeza se repite y se repite, que podría estar escribiendo y escribiendo porque no paro de pensar, ni un segundo ni aunque quiera no puedo parar, por eso me cuesta dormir, trabajar, estudiar, concentrarme, porque no paro de pensar y ni siquiera se en qué. Pero de alguna forma encuentro las respuestas por momentos que son tan claras como el agua, que me conectan con las mil lunas que me acompañan, que me dejan perpleja de tanta abundancia y calma, alejando ese pozo incrédulo en el que creo estar y es allí donde me desconecto de lo que creo padecer y buscar, de lo que creo añorar todo el tiempo, para volver como una montaña rusa nuevamente a los desiertos de mí misma, nuevamente al círculo vicioso interminable de mi mente, que no me deja porque no quiere, que no me deja porque la melancolía sabe tan dulce que atormenta con ideas borrosas de lo que no fue y yo creo que fue, que me mienten para oscurecer nuevamente una realidad incolora e inestable, que va y viene, todo el tiempo.
viernes, 3 de junio de 2022
Esperanza
La esperanza como título efímero de lo inalcanzable, como un fresco estimo de lo que puede llegar a ser, una caricia al yo del futuro que sin negarlo sabe lo que vendrá pero ignora lo que existe hoy. Aunque palpite en nuestra rutina diaria aquello que vemos venir, nos sopla por la espalda eso que dejamos ir, por más que logremos inundar las salas de humo para despistar a los infelices, nos vemos de frente con un roto sello de lo que quisimos olvidar. No somos más que frases en el aire dichas alguna vez por quién sabe mentir, por quién le gusta jugar con palabras bonitas y armas letales detrás de la lengua. Esos sueños que nos persiguen, de lejos pero cerca, metiéndose en nuestros sueños de vez en cuando, dejándonos el sabor en la boca, a querer, a intentar, a volver. Todo lo que somos mezclándose con lo que queremos ser, dándole la espalda a lo que alguna vez fuimos. Lo que llega a nuestra puerta sin quererlo pero sin poder evitarlo, teniendo que invitarlo a pasar y hacerlo amigo con nuestras espejos, dejándolo sentarse en nuestras sillas y comer de nuestra comida, para luego olvidar que no es parte de nosotros y que nadie lo invitó. Se encuentran juntos, en un nuevo desliz, aquello que nos atormenta en las noches con lo que nos alimenta de día, es allí donde nuestros pensamientos comienzan a retroceder, al comienzo, al final. Todo lo que nos atraviesa en la búsqueda incesable de lo nuevo, de lo creativo, de lo inimaginable, es parte de lo que no nos pasa, no nos mueve, no nos toca, es parte de grandes luchas contra lo repetido, lo cotidiano, lo visible. Así pasaremos vidas enteras detrás de lo que viene ignorando lo que es hoy, detrás del para qué y nunca en el cómo, sintiéndonos ajenos del cuerpo que habitamos hoy esperando que nos guste el de mañana, viviendo en un espacio tiempo que no nos pertenece ni sabemos que existe. Todo para volver a empezar.