miércoles, 22 de noviembre de 2017

Un año más


El placer de estar a tu lado y reír, que estés acá, acompañandome un año más, sentir que el tiempo pasa y nos hace más fuertes, sabios, experimentados, locos, desgastados. Otro año que pasa, que se va, que dejó mucho más de lo que vino a traer, cayó con la noche y me hizo ver las estrellas, me trajo personas increíbles a mi vida y se llevó algunas sin querer. La belleza de un nuevo día, un nuevo ciclo que comienza, ver las cosas distintas, tener más historias para contar, poder perdonar y pedir perdón, olvidar y soltar, o nunca dejar ir. Me toma de la mano para llevarme a una nueva aventura, con los obstáculos que la caracterizan, lleno de piedras en el camino, pero con mucho amor para dar, los brazos abiertos para recibir, siempre siendo feliz de dar. Uno se llena de vida pensando que estamos yendo a alguna parte, cuando en realidad el tiempo no es más que algo intangible que nos controla, los años son simples inventos humanos, la vida se trata justamente de vivir, del ahora, de verte reír, de abrazarte, sentir, estar. Desear y que se cumpla, todo aquello por lo que luchamos, lo que más queremos, siendo fiel a uno, dejando de pensar en lo que dirán o en lo que ya dicen, luchando por lo que vale, que sea así este año que se va y el próximo, que me encuentre abrazada a vos en la mañana, o cocinando juntos a la noche, con una amiga en la plaza, entre mates o vinos, con mi vieja en un abrazo, con mi viejo en el estadio, con mi hermano en el cine, o simplemente conmigo, escribiendo una vez más, diciendo lo contrario.

lunes, 6 de noviembre de 2017

El corazón

Miré ojos llenos de culpa temblar ante la palabra felicidad, volver al punto de partida y tener que comenzar, despacio y disfrutando cada paso, tu mano que me acompaña mientras le temo al andar, al qué dirán. Retrocedo veinte casilleros y observo desde otro lugar, aquello que hice sin siquiera pensar, tu mirada juzgando mis movimientos y el frío silencio de tus palabras. Veo cómo me abrazas en la oscuridad, cómo cada parte de vos se desvanece en mí y no dudo, que en tu corazón hay amor, no necesito versos, está todo ahí. Perdono al otro y me perdono a mí, por hacer lo mejor que pude aunque no fuera suficiente, porque las acciones no necesitan razones, lo racional limita todo aquello lleno de pureza que sale del lugar más sagrado de nosotros, el corazón, que late cada vez más fuerte cuando te ve, cuando te tiene cerca, y todo lo que hace, lo hace desde el amor. Explota de gratidud cada mañana que despierta a tu lado, cada sonrisa que le dedicas, el placer de hacerte bien, de darle al otro algo que ni siquiera sabe que necesita, pero que siempre amerita, dar la mano a quien no la pide y un abrazo siempre al de al lado. Hoy mi lucha es quererme más, porque quiero tanto al otro, que la lucha es dicha.