viernes, 30 de junio de 2017

Mi trato con la noche

Mi trato con la noche es observarte dormir, soñar con las mágicas lunas debajo de la almohada, el placer de tu roce y lo poco que quiebra mi sonrisa, las milongas que suenan en el sin fin del barrio, tus ojos al cielo que gritan guerra, paz y ruina. Verte danzar entre telas y rayos de luz, en la penumbra de mis gestos, a la sombra de mis ojos, tu inmaculada figura digna del sol, la vida misma entre tus manos. Juré ante un dios insignificante no rendirle cuentas a nadie, pero te veo así pidiendo agua en un desierto sin gracia y no puedo dejarte desamparado, sin socorrer tu boca a tientas, sin compartir el suave sabor a gloria. La electricidad que conecta las yemas de tus dedos con las mías, la boca posada en la piel, creando universos paralelos, buscando una razón de ser, tenerte acá conmigo. El silencio absoluto entre los dos, un pájaro que canta de fondo, el cielo negro y profundo, donde se pierden las almas sin cuerpo, la estrella que hierve y pide más, la noche te observa por si sola y no puede entender su maravillosa creación. Encontrar aquello que se perdió, el miedo que se expande bajo el sol, sin decir que sus ramas se secan cuando se tocan, pensando que aquella noche te di todo lo que jamás tuve y daría más si por ti fuera, mientras vivas en las alturas, aferrándote a tus alas y al susurro firme de volar. Teneme siempre en tus plegarias, al mesías en el que no crees, en la palabra blasfemia, en tu grito de píe, en vos y en nada más que en vos, guardame paciencia, lo bueno tarda en llegar, dicen los que saben esperar. 

martes, 13 de junio de 2017

Bicicleta

Te regalo todo lo que soy, todos mis suspiros y mis sueños, te regalo todo para que nunca dudes de vos, nunca dudes que tu cielo me parece el más lindo de todos, que podría escucharte hablar por horas de cualquier cosa, nunca dudes que las maravillas están atrapadas en tus ojos. Ni en millones de años luz van a encontrar alguien como vos, y aunque yo no sea tu afortunada, te admiro desde mi ventana hace ya mucho tiempo, impactada por tu forma de brillar y la luz que irradias. Me encantaría protegerte de todos los males, que nadie nunca más te haga daño, darte la mano bien fuerte y que nunca me sueltes. Poder llevarte en mi bicicleta hasta el paraíso más lejano, donde podamos ver los planetas, hasta las estrellas, llenarte de paz y que me veas, como no me ves. Te regalo mi corazón hecho con papel crepé, con forma de luna, para que te acompañe a la noche y te deje dormir, para que en tus sueños solo veas libertad y no haya nada que te pueda atormentar. Todo lo bueno que hay en vos, que no vi en  nadie jamás, eso no existe más allá, lo trajiste de otro lado, lo creaste con tus manos, ojala nadie te lo quite y permanezca intacto, puro y transparente. Casi que no existen palabras para vos, sos tanto y yo tan poco, sos todo un universo que merece más galaxias y constelaciones, todo un océano a explorar, un libro que escribir y un corazón que cuidar. Quizás nunca leas estas letras para vos, pero te las escribo con tanta dedicación, que ojala algún día te lleguen al menos como una canción.