Mi trato con la noche es observarte dormir, soñar con las mágicas
lunas debajo de la almohada, el placer de tu roce y lo poco que quiebra mi
sonrisa, las milongas que suenan en el sin fin del barrio, tus ojos al cielo
que gritan guerra, paz y ruina. Verte danzar entre telas y rayos de luz, en la
penumbra de mis gestos, a la sombra de mis ojos, tu inmaculada figura digna del
sol, la vida misma entre tus manos. Juré ante un dios insignificante no
rendirle cuentas a nadie, pero te veo así pidiendo agua en un desierto sin
gracia y no puedo dejarte desamparado, sin socorrer tu boca a tientas, sin
compartir el suave sabor a gloria. La electricidad que conecta las yemas de tus
dedos con las mías, la boca posada en la piel, creando universos paralelos,
buscando una razón de ser, tenerte acá conmigo. El silencio absoluto entre los
dos, un pájaro que canta de fondo, el cielo negro y profundo, donde se pierden
las almas sin cuerpo, la estrella que hierve y pide más, la noche te observa
por si sola y no puede entender su maravillosa creación. Encontrar aquello que
se perdió, el miedo que se expande bajo el sol, sin decir que sus ramas se
secan cuando se tocan, pensando que aquella noche te di todo lo que jamás tuve
y daría más si por ti fuera, mientras vivas en las alturas, aferrándote a tus
alas y al susurro firme de volar. Teneme siempre en tus plegarias, al mesías en
el que no crees, en la palabra blasfemia, en tu grito de píe, en vos y en nada
más que en vos, guardame paciencia, lo bueno tarda en llegar, dicen los que
saben esperar.
viernes, 30 de junio de 2017
martes, 13 de junio de 2017
Bicicleta
Te regalo todo lo que soy, todos mis suspiros y mis sueños,
te regalo todo para que nunca dudes de vos, nunca dudes que tu cielo me parece
el más lindo de todos, que podría escucharte hablar por horas de cualquier
cosa, nunca dudes que las maravillas están atrapadas en tus ojos. Ni en
millones de años luz van a encontrar alguien como vos, y aunque yo no sea tu
afortunada, te admiro desde mi ventana hace ya mucho tiempo, impactada por tu
forma de brillar y la luz que irradias. Me encantaría protegerte de todos los
males, que nadie nunca más te haga daño, darte la mano bien fuerte y que nunca
me sueltes. Poder llevarte en mi bicicleta hasta el paraíso más lejano, donde
podamos ver los planetas, hasta las estrellas, llenarte de paz y que me veas,
como no me ves. Te regalo mi corazón hecho con papel crepé, con forma de luna,
para que te acompañe a la noche y te deje dormir, para que en tus sueños solo
veas libertad y no haya nada que te pueda atormentar. Todo lo bueno que hay en
vos, que no vi en nadie jamás, eso no
existe más allá, lo trajiste de otro lado, lo creaste con tus manos, ojala
nadie te lo quite y permanezca intacto, puro y transparente. Casi que no existen
palabras para vos, sos tanto y yo tan poco, sos todo un universo que merece más
galaxias y constelaciones, todo un océano a explorar, un libro que escribir y
un corazón que cuidar. Quizás nunca leas estas letras para vos, pero te las
escribo con tanta dedicación, que ojala algún día te lleguen al menos como una
canción.
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