Me gusta pintar colores en un lienzo en blanco, crear obras abstractas que digan todo sin decir nada, me gusta hacer pensar al lector en cada metáfora y que disfruten de la libre interpretación. Me gusta seguir una estructura en mis hazañas, y repetir palabras, que quede claro que me gusta. Quiero transmitir más allá de lo que puedo lograr, aquello a lo que todavía me cuesta llegar, quiero que sientas lo que estoy escribiendo acá. Soy una persona muy indecisa, hasta cuando tengo que escribir, me quedo en blanco durante minutos decidiendo que palabra usar, muchas veces las palabras desaparecen y tengo que volver a leer lo que escribí para recordar de qué estaba hablando. Así también soy en la vida, me paralizo pensando en las decisiones que debo tomar, no encuentro razones suficientes para tirarme al agua y tengo que hacer memoria, volver a lugares, o a personas, para recordar a donde quería ir. Casi siempre las cosas que escribo son cortas, son concretas, dicen algo o dicen mucho y se terminan, pero siempre están conectadas entre sí, siempre hablan, a veces tratando de callar y a veces tratando de gritar. Eso también soy yo, nada me dura la eternidad, pero todo esta conectado, todo está relacionado, todo tiene que ver conmigo. Quiero empezar a escribir una historia que no sea corta, que no quiera ni deba terminar, que diga muchas cosas y ame mucho, que cada día tenga más de todo y nunca se quede sin nada. Capaz es mucho pedir, y muchos no creen que cuando algo se termina, es porque algo está por empezar, yo te digo que creas, que hoy, mañana o algún cuatro de noviembre, lo mejor está por venir. Ahora se acerca el fin de un año y me gusta la idea de que muchas cosas se pueden ir junto con él, de que todo malo es pasado y hay solo cosas buenas por venir, nuevas historias por vivir, y escribir, de que toda esa mala energía, todo ese karma, se va con el año, todo se transforma en nuevo, en esperanza, en una puerta que se abre y es enorme. Ojala todo lo que te lleves contigo en el nuevo año sea amor y seas capaz de transformar ese amor en todo lo que siempre quisiste, y que el año nuevo te traiga todo lo que siempre mereciste.
jueves, 29 de diciembre de 2016
lunes, 19 de diciembre de 2016
Deja el celular
Las redes sociales dan más poder del que realmente creemos tener, son una puerta enorme donde cualquier cosa, buena o mala, puede entrar o salir. Nos hace creer que estamos en constante contacto, cuando estamos totalmente desconectados del otro, creemos saber de su vida, saber como está, que está haciendo, que está pensando. Olvidamos completamente que es una pantalla, que es virtual, que es manipulable. Lo que sabemos bien es que las personas que nos siguen son también manipulables, jugamos para ellos el juego que más nos conviene y el que más nos gusta. Y nos creemos dueños, dueños de un mundo que nosotros mismos creamos, de nuestro mundo virtual, tratando de llenar un vacío o una carencia, haciendo creer al otro lo que quieras hacerle creer. Si nos diéramos cuenta que el otro no es algo, sino alguien, que siente y que le pasan cosas, que te quiere mirar a la cara o escuchar tu risa, que no quiere que le claves el visto, quiere que lo escuches hablar, de frente, al lado tuyo. Si nos diéramos cuenta que la vida no gira en una red social, más que un me gusta, más que un retuit, que la vida es más que eso, mucho, mucho más que eso.
jueves, 15 de diciembre de 2016
Viví el vos y el yo
Viví el vos y el yo, sin pensar y pensar, resignate a sentir y hacer, sin importar a quien, sin buscar un por qué. El momento es ahora, ya, sin un minuto más, hacelo porque si, o porque no, deci lo que queres, o salilo a buscar, date la cabeza contra la pared, total, ¿que más da? Volvé hacia atrás y corre hacia adelante, sentate o salí a trotar. Dejame sentir, sin tener que pensar, dejame hacer lo que se me canten las pelotas, sin juzgar. Olvidate de aquel, venilo a buscar, salta, baila y besa, sin importar el por qué. Lastima que nadie cree en ese tipo de libertad, nadie quiere ser libre de ser quien es, quien puede ser, tienen miedo de ser reales, de su propia voz, de lo feo que puede sonar decir la verdad. Lastima que entre canto y canto el que hace los coros repite un sin sabor de colores, no sabe que dice, pero canta, no piensa. Lastima que el que no piensa repite, por costumbre o inercia, porque no siente, no salta, no baila, no besa, tampoco le importa el por qué, y tampoco quiere saber. Yo quiero saber por qué siento tanto y hago tan poco, por qué existe el miedo y afuera está frío, por qué suena tan raro el por qué.
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