Yo creo en eso de volver a empezar. Se puede encariñarse con la misma piedra que nos hace caer y no quererla soltar, y también se puede soltarla y tomar otro camino. La vida sigue rotando y nada nos tiene atados al pasado. Perdonemos y comencemos de nuevo, le hace bien al alma, le hace bien a uno. Los nuevos comienzos son sanos, nos limpian, nos hacen mejorar, si hay algo que no queremos hacer más, hay que dejar de hacerlo, porque nadie nos tiene que obligar a hacer algo o ser como no queremos. Nos perjudica, no solo mentalmente, también a la salud, al bienestar de cada uno. Tener la libertad de ser como uno quiere es enorme, es más fuerte que cualquier otra, poder ser libre de decir "hoy quiero ser feliz". Nunca nos damos el tiempo de pensar si somos realmente libres, si somos lo suficientemente honestos con nosotros mismos. Volver a empezar y marcar una diferencia, entre el ayer y el hoy, evolucionar, eso nos hace humanos, seres pensantes, saber cuándo es necesario dar un paso al costado y avanzar hacia otro lado.
Saber que el otro también es como nosotros, empatizar, ponerse en los zapatos del otro y pensar que también tiene el derecho de volver a empezar, de evolucionar, de ser libre. El otro es un igual, que se merece lo mismo que merecemos cada uno de nosotros, y eso, es lo que hay que empezar a recordar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario