domingo, 28 de febrero de 2016

Volver a empezar

Yo creo en eso de volver a empezar. Se puede encariñarse con la misma piedra que nos hace caer y no quererla soltar, y también se puede soltarla y tomar otro camino. La vida sigue rotando y nada nos tiene atados al pasado. Perdonemos y comencemos de nuevo, le hace bien al alma, le hace bien a uno. Los nuevos comienzos son sanos, nos limpian, nos hacen mejorar, si hay algo que no queremos hacer más, hay que dejar de hacerlo, porque nadie nos tiene que obligar a hacer algo o ser como no queremos. Nos perjudica, no solo mentalmente, también a la salud, al bienestar de cada uno. Tener la libertad de ser como uno quiere es enorme, es más fuerte que cualquier otra, poder ser libre de decir "hoy quiero ser feliz". Nunca nos damos el tiempo de pensar si somos realmente libres, si somos lo suficientemente honestos con nosotros mismos. Volver a empezar y marcar una diferencia, entre el ayer y el hoy, evolucionar, eso nos hace humanos, seres pensantes, saber cuándo es necesario dar un paso al costado y avanzar hacia otro lado.  
Saber que el otro también es como nosotros, empatizar, ponerse en los zapatos del otro y pensar que también tiene el derecho de volver a empezar, de evolucionar, de ser libre. El otro es un igual, que se merece lo mismo que merecemos cada uno de nosotros, y eso, es lo que hay que empezar a recordar. 

viernes, 26 de febrero de 2016

Personas

Tantas personas a nuestro alrededor, tantas almas que nos rodean. Personas que se toman el tiempo de hacernos sentir, de darnos amor, de darnos un pedacito de ellas. Cada uno se toma el tiempo de ser como quiere ser, pero pocos se toman el tiempo de saber adaptarse al entorno, es una forma de supervivencia, darnos cuenta que el otro merece respeto y tolerancia de nuestra parte, todo el tiempo. Hasta aquel que hiere y es dañino con  el otro merece un mísero respeto. Cada acto recíproco entre personas debe ser un acto ameno y responsable. Por ejemplo, cuando alguien nos permite tener su amistad, hay muchas responsabilidades en el acto, y uno como amigo tiene que dar ciertas cosas a cambio, tal como tiene que recibir otras. Es un acto recíproco. Es amor. A veces creo que algunas personas no tienen bien definido qué es el amor. A mí me resulta bastante difícil describirlo, pero lo tengo bien claro, el amor es un conjunto de responsabilidades y emociones, porque uno no puede simplemente amar, es algo muy amplio y complicado, debe dominarse y tomarse en serio, no se puede amar a la ligera, eso podría ser letal. Cuando uno ama realmente tiene que darle al otro lo mismo que se le da a uno mismo, respeto, tolerancia, admiración, cariño, entre otras cosas. Será falso aquel supuesto amor cuando se falta el respeto, se miente, se daña, se humilla, se ignora y se olvida. Será falso aquel supuesto amor que uno no demuestra, que existe de la boca para afuera y no existe en actos de cariño, porque hasta un simple abrazo demuestra más que mil palabras. Dejemos de inventar amor donde no lo hay, dejemos de mentirnos a la cara diciendo “te amo”, dejemos de creer que todos tienen la obligación de amarnos. Amar es algo muy fuerte que se tiene que dejar de tomar a la ligera, y espero que se note que no estoy hablando simplemente del amor de pareja, ese amor ya está dañado y difamado. Hoy quiero hablar más que nada del amor en general, ese que se le da a un amigo, a un hijo, a un padre. Ese amor que debería ser tan real y puro, pero que estamos dándole tan poca importancia. Ahora cualquiera te engaña, te miente, te lastima, no importa si alguna vez te amo, no importa si alguna vez fuiste importante para esa persona. Estamos siendo tan egoístas que nos centramos y nos cerramos en nosotros mismos y en nadie más. Nos comimos el cuento de que todo “nos chupe un huevo”, lo tomamos muy en serio, pero tiene que dejar de ser así, porque no estamos solos en el mundo, somos seres sociales que necesitan y deben socializar e interactuar con otros, es imposible dejar de vincularse con otras personas, entonces dejemos de tratar al otro como si fuera un competidor, un enemigo, alguien que no nos importa. Yo creo que se podía disfrutar más la vida si simplemente tratáramos al otro como queremos que nos traten a nosotros, si de todas formas, somos espejos, el otro siempre va a repetir la conducta ajena, nosotros siempre vamos a responder de la forma que nos trate el otro. Dejemos de fingir que somos personas fuertes e independientes, cuando por las noches, solos en nuestros cuartamos, quizás muy en el fondo o quizás con mucha fuerza, deseamos la compañía de otras personas, siempre. Así que dejemos de ser infelices haciendo infeliz al otro, dejemos de mentir, de engañar, de lastimar, dejemos de decir amar algo que no amamos, seamos sinceros, con el otro y con uno mismo, seamos felices haciendo feliz al otro, que esa seguro es la manera más amena de ser feliz, seamos reales y puros, seamos personas agradables, que al otro le haga bien estar acompañado por nosotros. Comencemos a hacer las cosas bien, hoy.