jueves, 17 de abril de 2014
Vuelves cada luna menguante.
He dejado de intentar llegar a ti hace mucho tiempo, resignada por la idea de que jamás seremos. Pero tú vuelves cada luna menguante a recordarme que aún podemos. Pero me recuerdas también por qué me resigno a que no. Entonces, cada vez que vuelves, mi mente entra en conflicto. Mi "lado optimista" dice a gritos que hay otra oportunidad de vivir, de ser. Mi "lado negativo" o "lado realista" reclama resignado que jamás será, jamás. Y uno siempre quiere ser optimista. Pero al final termina siendo realista. ¡Y qué doloroso es que vuelvas tantas veces! ¡Qué doloroso es pensar que podemos ser pero jamás seremos! Prefiero vivir en la utopía en la que jamás dejamos de ser lo que hace mucho somos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario