viernes, 2 de diciembre de 2022

Una y otra vez

Todos los caminos llegan a vos, de alguna forma u otra, van y vienen y recorren tu cuerpo de nuevo, por alguna razón tonta que yo permito seguir sucediendo, mientras tu camino está muy lejos del mío, yo sigo navegando noches eternas en tus ojos, en lo que no somos, como quien se pierde en el mismo océano y naufraga en aguas profundas, hasta ver tierra o desear verla. Aún cuando no puedo dormir te dibujo bajo enormes sombras de colores yendo y viniendo de cuentos erróneos y algunas películas de bajo presupuesto, no teniendo claro si son de terror o de comedia, deseando que sean románticas, un poco de lo que me haces imaginar. Sin dudarlo cuando la oscuridad llama a la puerta está la idea loca de que seas vos con otras noticias para mí, pero la mayoría de las veces es esa misma imagen que me recuerda la soledad y la melancolía de lo que ha sido y no volverá a ser. Tengo recuerdos de lo que no pasó muy frecuentes, que me atormentan a la hora de buscar algo más, algo que no hay y vengo buscando hace un tiempo, en varios textos míos, está por ahí el silencio que me atrapa cuando ya no tengo nada más para decirme y lograr tranquilizar ese feroz ruido de lo que quiero que haya y no hay, del vacío mismo. Por alguna razón las palabras se repiten nuevamente en mi cabeza cada vez que quiero escribir, como si no tuviera nada nuevo para pensar, como si la misma idea diera vueltas en mi cabeza por meses ya, como si no lo hubiera hablado con mi terapeuta, como si no me hubiera convencido de que ya lo resolví, de que está bien, de que será lo que tiene que ser cuando sea y no cuando yo quiera, no ya, no hoy, no mañana, cuando tenga que ser. Cuando estés ahí, frente a mí, preparado para los planes que cree en mi mente por todo este tiempo, para compensar lo que no ha sido aún. Pero también si no estás ahí, estará bien porque será exactamente eso que me estaba esperando del otro lado de la orilla, del otro lado del barco que me robó los remos, las ganas de navegar y el rumbo directo. Aún cuando quieras huir de ese destino, llegará lo que tiene que llegar a las tierras cercanas, se construirá lo que las bases permitirán y tendrás en tus manos eso que esperabas, quizás sin quererlo, lo que querías, estará como estuvo todo aquello que la historia tuvo para vos. En los cuentos y poesías que no leíste pero te esperan ansiosas para comenzar a escribir, con la misma idea, una y otra vez.