domingo, 26 de diciembre de 2021

Mi tiempo

En algún lugar ocupado, una mancha en la pared, distraída por luces de colores y mil horas de tarea, esta es la parte donde comienza mi soledad. Donde busco un pequeño paso a mi porvenir y construyo los puentes que debí construir años atrás, es la parte donde olvido todo lo que no pudo ser y busco arduamente un sentido de aquí en más. En una esquina de alguna ciudad que no supe conocer, en el bar recóndito del barrio, en los cuentos sin contar que suelen aparecer a la hora de dormir, en aquellas partes donde aún no hay partes de mí, comenzaré a construir. Estaré yo, junto a mí, mirándonos las caras, esperando que sea lo correcto, esperando que no duela, deseando que así sea, por más que la luna busque su lugar y encuentre en el reflejo del muelle una vivida compañía. Habrá temprano algo del otro lado, más que incertidumbre, más que mi propia sombra, por más que aterre ese caminar solitario e intrigante que no da pistas ni acertijos acerca de su destino. Lo veo llegar y puedo estimar que no será como me lo imagino, porque nada suele serlo, por muy planeado que intente crearlo, será atormentado por criaturas imaginarias que desviarán del camino todo mi inventario, buscando un sentido a palabras interesantes que intento escribir, buscando ese lugar, peleando para que el silencio no me ensordezca lo suficiente como para recluirme en ese espacio que suelo ocupar. Será mi tiempo de descubrir que pasará cuando me enfrente a mi misma e intente esquivar lo que no me guste, lo que no deseo.

Una historia

Voy a escribir una historia donde me quieras, aunque suene irreal y un poco brusco desear que lo que no sucede, suceda esta vez. Voy a escribir que en tus momentos de oscuridad te gusta escribirme, hablarme de canciones que no conozco porque soy demasiado corriente para tus gustos, de series que no vi porque me distraigo y de datos irrelevantemente interesantes que todavía no me topé en el internet. Que guardas tus mejores chistes para mí y que te gusta compartir tus silencios, que no estoy atrapada en la misma realidad que una vez me agotó hasta secarme y que estoy junto a vos. Voy a escribir una historia donde la protagonista principal se lleve todos los premios y por fin deje de soñar con historias que no son reales, donde las noches no agobian ni los silencios son dolorosos, donde todo traspasa tranquilo mientras tomamos un té, con mi pierna sobre la tuya o tus manos en mi pelo, acariciando despacio los pensamientos fuera de mí. Hace tanto que no escribo que mis palabras se han quedado estancadas en un roto espejo, que no refleja más que partes y partes de un ser que aún no encuentro, ni se si quiero buscar. Seguir buscando lo que hace falta y olvidar que hay algo más allá después de todo, donde todos estamos perdidos esperando que la historia que voy a escribir se haga realidad. Como me gustaría. Ayer escribí en papel, con lapicera en mano: hoy me hubiera gustado un beso, un abrazo, un mimo. Estar acostados, tu sonrisa, el olor de tu pelo. Me hubiera gustado, sentarme en el pasto, tomar mate, tu voz cerca mío. Me hubiera gustado hoy y todos mis días. No me acostumbro a esto. Escribí algunas cosas más, bajo los efectos del dolor inmediato que brinda la soledad, dudando de lo que veo en el espejo, de lo que siento al intentar dormir. Me cuesta dormir, me imagino junto a vos, te imagino diciéndome que te gusto, riendo, probablemente bajo los efectos del alcohol en algún lugar acalorado, donde nos inhibimos, donde nos liberamos, donde somos sinceros, donde te miro con total honestidad, casi enamorada, admirando esta idea de vos que me cree para poder aferrarme a algo, para poder creer que todavía puede ser, que todavía puede haber alguien, que todavía no perdí. Voy a escribir una historia donde sos maravilloso, donde conectamos igual de bien, pero en otros niveles, donde me miras como yo te miro, donde pensas en mí antes de dormir y me das la mano para seguir. Quizás si la escribo con muchas ganas se haga realidad, como una especie de manifestación, pidiendole al universo que apueste una vez más a mí, pero con vos. En el fondo espero que esto no suene como creo que suena, como si sinceramente estuviera enamorada de vos, porque si lo estoy, ya perdí.