domingo, 18 de noviembre de 2018
Buenas noches
"Había una vez una princesa que no quería casarse" hasta que te conocí y me imaginé toda una vida juntos. Te abracé tan fuerte como pude e hiciste derrumbar todas mis estructuras, te soñé y te luché, de a poquito y de a besitos, a pasitos sin fin. Te quiero en todas las inmensidades, completo de tu risa y mucho amor, te conocí más dulce que nunca y mis ojos brillaron por vos. Te escribí y te escribiré la vida entera, a tu lado y a la distancia, siempre volviendo a vos, te encuentro descalzo en la cama y la lluvia cae en paz. Siempre estos versos fueron mi danza y vos la canción, a dos corazones, sin dudar de darte la mano. Busco quizás razones para justificar, que después de todo, todo sigue igual, pero verte basta y hasta sobra, la forma en la que llegas al cielo y yo me pongo en puntas de pié para llegarte, besarte. Te miro y no soy dueña de nada nunca más, pierdo noción y conciencia, encuentro las estrellas a punto de estallar, vengo armada, de mil posiones de amor, por si el dolor toca tu puerta y tardo en llegar. Te digo la verdad y no me alcanzan los adjetivos para describir la tal hazaña de quererte, quererme, encontrarme fundida en tus brazos, perdida en tu pelo, llena de tu olor. Y aunque lo intento no puedo borrar la sonrisa tonta de mi cara por verte venir, verte ir, verte volver, verte. Te veo, mi amor, en todos mis sueños.
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