jueves, 28 de noviembre de 2013

Uno mismo.

El espejo miente, miente descaradamente, no muestra la verdad, ni la realidad, no muestra eso que se esconde dentro de uno, eso que nos hace especiales. Miente tanto, que nos hace ver aspectos que nuestra mente imagina, nos hace ver tristes, nos hace ver mal, nos muestra lo que nuestros ojos ven, pero muchas veces, nuestros ojos no ven la realidad, porque somos ciegos a esa realidad, ciegos a nosotros mismos, vemos lo que nuestra mente quiere que veamos. Nuestra mente nos controla, pero deberíamos ser nosotros quien controlemos a nuestra mente, haciendo que ella haga lo que nosotros queramos.
Es increíble, tenemos miedo de que los demás nos hagan daño, cuando somos nosotros mismos los más grandes responsables de nuestros daños. Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo, nuestra mente, nuestra subconsciente, nadie más ni nadie menos puede hacernos más daño que uno mismo. Acaso cuando te ves al espejo ¿a quién ves? ¿a vos o a otra persona? y ¿de quién es esa voz que te insulta? ¿que se burla de vos? Es tu mente, sos vos, nadie más. A la persona que más miedo debemos tenerle, no es a un par, a alguien más, es a uno mismo. 
Por eso debemos luchar contra nuestra mente, luchar contra nosotros mismos, descubriendo que lo que vemos a veces no es la realidad, porque te puedes ver, puedes ver tu aspecto, pero nunca podrás ver con tus propios ojos quien eres en verdad, quizás los ojos de otras personas puedan verlo y valorarlo, como otras lo rechazaran, pero debes saber, que tenemos defectos como tenemos virtudes, pero hay que aprender a transformar esos defectos en virtudes, o mejorar las virtudes, no criticarse, cambiar, ser productivo, demostrarte que no eres lo que ves, si no lo que sientes, ser lo que sientes, es ser tú.

martes, 5 de noviembre de 2013

No lo guardes más.

Muchas noches solo te sueño, otras intento tenerte, otras guardo en mí tu recuerdo. 

Después de tantos años, logro ver hoy, como tus ojos guardaban, así, el amor más profundo, imaginando que no me he dado cuenta. Lamento decir, que una y mil veces más, cada vez que sonríes, cada vez que me miras, lo veré. Aunque estés a cientos de kilómetros se que siempre estas pensando en mí, tanto como piensas en ella, tanto como te pienso yo. Pensando como demostrarnos todo tu amor, todo eso que guardas, créeme, lo veo y también sonrío, pensando en todo aquello que eras y hoy guardas. Te he visto crecer, siempre a tu lado, y he demostrado que, aún a pesar de los cambios, eres el mismo, que muy dentro de tus ojos se esconde esa sonrisa que solo sabes mostrar cuando realmente estas feliz, que antes, mostrabas todo el tiempo. Tu corazón esta roto y no sabes cuanto me lamento por no poder repararlo, por no poder darte todo el amor que ella no supo darte, o que quizás, no soporto. Eres mi mayor admiración y en eso que pienso día y noche, vives en mí y yo se que vivo en ti, porque así siempre será. No me engañes, yo te conozco, yo se cuando estas mal y cuando estas feliz, no intentes demostrarnos que eres fuerte cuando te caes a pedazos, querido, se quién eres, conozco tu historia, no intentes guardarlo también. Y aunque no lo sepas, yo rezo por ti, y aunque no lo creas, eres mi mundo, porque creo en ti, porque así fue como llegaste a donde estas, todo estará bien, mientras me ames, mientras te ame, siempre podremos ir alrededor del mundo. Porque eso fue lo que me enseñaste, a creer, a soñar, a amar y a ver en los ojos de aquel que está lejos, el profundo amor y el profundo dolor. No guardes todo eso dentro de ti, que te hará mal, yo estoy para ti.