domingo, 7 de mayo de 2023

Carta a un amante

Querido amante, que grata fue tu visita, después de tantos cuentos sin contar e historias sin terminar, este nuevo encuentro me alegra el corazón, conocés la dicha que me brinda verte a los ojos, observar tu risa y que sonrías hacia mí, gracias por eso. Sobrevivimos a grandes batalles, innumerables tormentas, que hasta inundaron nuestro corazón en más de una ocasión, lo vivimos y lo viviste vos solo, como yo sola también. Hay un gusto especial en ser vista por tus ojos, una sensación parecida a sentirse completamente amada, vista, hermosa y tranquila, algo así como sentirse en casa, sin culpas, ni reproches, sin rencores, ni mal sabores, puramente aprecio y calma. Espero sepas que nadie me ha mirado así. Ya diez años pasaron desde la primera vez que me sentí vista por vos, desde que tus ojos se pararon en los míos y el tiempo se detuvo, ahí estaba sin dudarlo, mi primer amor. Como solo dos niños podrían amar, como pichones que apenas aprenden a volar, hasta caer y volver a intentar. Sabemos todo el uno del otro y nos hemos guardado nuestros secretos, casi tácitos e inexistentes, sabemos de dónde venimos y por dónde hemos pasado, quienes son nuestros terrores y las pesadillas que guardamos, nuestros cielos preferidos y la misma luna que elegimos, los perdones que dijimos sin decir y las promesas que seguimos cumpliendo. Somos el sueño del otro, un cuento eterno, una película que no termina, una ilusión que se siente real, de alguna forma la certeza de que la vida sigue y es larga me hace creer en otras formas de amarte y que me ames. Somos también malas pasadas, algún que otro cuento de terror, miedos, muchos miedos que asoman la puerta, si te soy honesta. Somos paciencia, también, mucha paciencia, una paciencia calma, serena, que dice estar sin esperar nada a cambio, caminar al costado, sin ansiedad sobre lo próximo, sin desvelos sobre lo anterior. Somos hijos de las circunstancias, que de alguna forma nunca estuvieron a nuestro favor, hijos porfiados y tercos, negados completamente a que ese sea un impedimento para el amor, para las caricias, para estar de nuestro lado, sabemos volver a intentar, todas las veces que sean necesarias, lo seguiremos haciendo aunque ese sea el destino propio, el destino final, padecer las circunstancias y anteponernos por sobre todo. Que grata tu visita, que me recuerda a qué sabe el amor, cómo luce, cómo se siente, que me invita nuevamente a sentirlo en carne propia, a mirarte con los mismos ojos que me ves vos, a abrazar fuerte, gracias por eso.

martes, 18 de abril de 2023

Romántica empedernida

A las románticas empedernidas nos vuelve loca la idea del príncipe azul que llegue a nuestras vidas para transformarla en un cuento de hadas, un poco porque desde que nacimos nos formatean para creer en el amor romántico, criadas a base de Floricienta y toda la perorata de Disney, lejanas a los cortejos de nuestros padres o abuelos, supuestas cartas escritas a mano, ramos de rosas y serenatas. El objetivo es que el príncipe llegue de una vez y transforme los días en bellas tardes junto al atardecer con tu compañero de vida, que desaparezca todas las penas, todos los problemas y la vida sea de repente bella y calma, llena de amor. Ese es el cuento de hadas, ese es el relato que imaginamos todos los días antes de dormir. La idealización es mi peor enemiga, ya lo he tratado en terapia, ha arruinado mis relaciones pasadas, las presentes y seguirá arruinando mi futuro, porque vivo en una novela imaginaria, en una eterna romcom que me tiene de protagonista. El susodicho deberá cumplir una infinitud de expectativas e ilusiones mías que lo volverá loco, no va a poder. Pero aún así una entre tanto desnivel de emociones en este mundo, se refugia en la ilusión, en la utopía, porque ¿mira si no es tan loco lo que se imagina? Una se revuelve en la idea de que quizás, solo quizás existe alguna posibilidad de lo que está por ahí en nuestra cabeza se pueda materializar y transformarse en realidad. Porque las románticas empedernidas somos fanáticas del amor, de dormir abrazadas, de los planes acompañada, de cocinar para otro, de las palabras dulces, de los ojos enamorados que miran con amor bien profundo hasta hacerte sonreír. Un poco si lo digo así te dan ganas ¿o no? Porque todos en el fondo o muy en la superficie somos románticos empedernidos, todos conocemos esa sensación en el corazoncito y nos encanta. Después aprendemos que el amor es algo que te acompaña, no que te completa, que podes quererlo, pero no lo necesitas, que es parte del camino, no es la meta, y que un poco el cuentito de hadas se trata de otra cosa. Eso una lo aprende, lo entiende, lo sabe racionalizar, pero le cuesta llevar a la práctica, hay que ser honestas, está en las canciones de amor, en las películas románticas, en esas parejitas que vemos en las redes haciendo videitos amorosos, te pica el bichito, está ahí y una, que le encanta, se muere de ganas. A medida que crecemos, aprendemos a querer, a vincularnos de manera más sana, a valorar nuestros momentos de soledad, a encontrar lo que nos gusta de nosotros, lo que nos gusta hacer sin necesidad de un otro, a darle otro valor a los amigos, las amigas, y también aprendemos a cuidar nuestro corazón, que para las románticas empedernidas, es un gran desafío. Entonces te das cuenta ese amor que tanto nos gusta, puede ser solo tuyo también.

martes, 28 de marzo de 2023

Siempre amor

Creo que el amor tiene muchas formas, vaya si lo sé, me voy a tomar el atrevimiento de afirmar que he presenciado varias, pero hoy precisamente creo que el amor puede existir sin más, dentro del corazón de uno, para con otra persona. Principalmente hablo de los amores, esos que ya cumplieron su ciclo y el vínculo terminó, pero ese amor sigue ahí, siempre va a estar, siempre estará en los recuerdos, en las canciones que nos dejaron, en los gestos, las manías, lo vivido, cada vez que vienen a mi mente, los recuerdo con amor, con mucho amor, con un amor que casi quisiera tenerlos en frente para abrazarlos, pero que no es más que un sentimiento guardadito dentro de mi corazón, que se va a quedar ahí probablemente toda la vida. Hay mucho de ese amor que reaparece cada tanto, con una pizca de nostalgia y melancolía, pero también con mucha alegría, con mucho cariño, el simple deseo que estén bien y sean felices, hoy y siempre. Aunque sea sin mí. Y un poco sé que eso existe del otro lado, amor hacia mí y el deseo de que esté bien y feliz. Un recuerdo con cariño. Me parece importante tenerlo en cuenta y recordarlo a veces, hay alguien que te quiere mucho y lo va a hacer toda la vida, aunque los caminos no se vuelvan a cruzar, aunque las manos no se vuelvan a tocar, ahí estará ese amor. Gracias.

viernes, 2 de diciembre de 2022

Una y otra vez

Todos los caminos llegan a vos, de alguna forma u otra, van y vienen y recorren tu cuerpo de nuevo, por alguna razón tonta que yo permito seguir sucediendo, mientras tu camino está muy lejos del mío, yo sigo navegando noches eternas en tus ojos, en lo que no somos, como quien se pierde en el mismo océano y naufraga en aguas profundas, hasta ver tierra o desear verla. Aún cuando no puedo dormir te dibujo bajo enormes sombras de colores yendo y viniendo de cuentos erróneos y algunas películas de bajo presupuesto, no teniendo claro si son de terror o de comedia, deseando que sean románticas, un poco de lo que me haces imaginar. Sin dudarlo cuando la oscuridad llama a la puerta está la idea loca de que seas vos con otras noticias para mí, pero la mayoría de las veces es esa misma imagen que me recuerda la soledad y la melancolía de lo que ha sido y no volverá a ser. Tengo recuerdos de lo que no pasó muy frecuentes, que me atormentan a la hora de buscar algo más, algo que no hay y vengo buscando hace un tiempo, en varios textos míos, está por ahí el silencio que me atrapa cuando ya no tengo nada más para decirme y lograr tranquilizar ese feroz ruido de lo que quiero que haya y no hay, del vacío mismo. Por alguna razón las palabras se repiten nuevamente en mi cabeza cada vez que quiero escribir, como si no tuviera nada nuevo para pensar, como si la misma idea diera vueltas en mi cabeza por meses ya, como si no lo hubiera hablado con mi terapeuta, como si no me hubiera convencido de que ya lo resolví, de que está bien, de que será lo que tiene que ser cuando sea y no cuando yo quiera, no ya, no hoy, no mañana, cuando tenga que ser. Cuando estés ahí, frente a mí, preparado para los planes que cree en mi mente por todo este tiempo, para compensar lo que no ha sido aún. Pero también si no estás ahí, estará bien porque será exactamente eso que me estaba esperando del otro lado de la orilla, del otro lado del barco que me robó los remos, las ganas de navegar y el rumbo directo. Aún cuando quieras huir de ese destino, llegará lo que tiene que llegar a las tierras cercanas, se construirá lo que las bases permitirán y tendrás en tus manos eso que esperabas, quizás sin quererlo, lo que querías, estará como estuvo todo aquello que la historia tuvo para vos. En los cuentos y poesías que no leíste pero te esperan ansiosas para comenzar a escribir, con la misma idea, una y otra vez.

lunes, 7 de noviembre de 2022

Si vos queres

 Hay mucho de vos que me gustaría ver en mí, una bella aura de tranquilidad inquietante ante los ojos de simples mortales, mucho más grande que varios lugares a los que fui. Grandes movimientos se ven alrededor y mucho de eso me lleva a vos, alargando la ida, la vuelta, dándole siempre un poco más de color a la misma fantasía, manteniéndola viva, dándole motivos para crecer, un pequeño impulso para una historia contada entre mi almohada y yo. No muchos saben lo que me lleva a vos, es un pequeño secreto que llevo en mi bolsillo, que me acompaña para alegrar noches sin sueño o vidas sin vos, es una pequeña mentira un poco cierta que me gusta recrear. No creo que tenga tanta verdad como mis ojos cuando te ven o el espontáneo momento que generas cuando te reís, un poco me digo que lo hago sin querer, un poco se que quiero que me veas. Es todo lo que no llegas a ver lo que tengo para dar, un poco de lo que te imaginas seguramente si prestas atención, me gusta verte en secreto, soñar con vos, que todos sepan algo que vos no. En ese camino engorroso que llevas de prepo, un poco a las corridas, un poco porque es lo que hay, me encantaría correrte piedritas al costado, que no te toquen las malas o poder pelear con los demonios que no te dejan dormir. Un poco quiero ser más de lo que soy para vos, aunque me gusta quién soy hoy, en ese vaivén imaginario que me invento con vos, estar en el lugar que no estoy. Si pudiera imaginar otro universo (y siempre lo hago) estarías a un paso de lo que realmente sos para ser, viendo de cerca quien quiero que seamos y a donde van nuestros corazones, todo lo que podemos llegar a hacer, a ser, a tocar, a lograr, a besar. El bello momento de poder tenerte más cerca de lo que podría imaginar y visualizar entre los dos sueños donde lo que nos rodea no nos rodea del todo cierto. Poco se habla del amor que no busca una retribución, porque poco amamos sin esperar que nos amen de vuelta, pero podría estar dispuesta a ello solo por mantenerte en mis sueños una noche más, por poder disfrutar de lo que no es, mientras vivimos la ilusión que algo existe donde nadie lo ve. Imaginemos que todo es posible y que los cuentos son más que historias inventadas para trasladar el deseo de una realidad diferente a unas palabras más bonitas. Todo eso que somos en un universo paralelo podemos ser en este si vos queres.

domingo, 25 de septiembre de 2022

Agradecimiento y amor

Es claro que nos encontramos a kilómetros de distancia, que nada de lo que haga estará distante a lo mucho que anhelo tu regreso, tu llegada, tu cercanía, pero no se asimila ni cerca todo lo que creo tener que hacer para lograr un mínimo de todo lo que me merezco. No se encuentra en mi esfuerzo las ansias del otro, ni en mi percepción de mi reflejo lo que se encuentre en tu mesa, hay un estrecho camino donde vos, yo y aquel nos perdemos claramente, sin dudas de que nuestros ojos miran hacia otra parte. No busco un fiel consejo ni una ingrata ayuda de lo que he pedido por días y días pero no he recibido, más creo que aquello que busco no se condice con lo que tenes para dar. No voy a cambiar lo que sale de mis emociones sinceras, de mis pequeñas ideas, de lo que soy y sin más no puedo dejar de brindar, te ofrezco tomarlo o dejarlo pero no malgastar las energías que hemos recibido en inútiles intentos de lograr algo que claramente no estamos destinados a obtener. Conozco mis rincones y los relojes que han contado mis horas, conozco hasta donde he sabido correr y en qué piedras me he quedado durante horas observando los malgastares del agua, conozco los sabores que más me gustan y aquellos que me provocan repulsión, estoy convencida de que mucho de ello es merecedor de noches infinitas y canciones interminables, de venideros vientos y algunas tormentas, principalmente de rayos de luz, acogedores y reconfortantes, por eso no he venido a rogar que seas parte, más te diré que conozco quién se refleja en el agua, quién está entre las luces tenues de una luna llena y quién no abrirá puertas que no le pertenecen para incluirte a prepo en una historia que no te tiene como protagonista. Por más que este claro, que no habrá nadie del otro lado del río, porque he encontrado un breve agrado en los colores a mi alrededor, confiando en los propios, abrazando mis abrazos, besando mi frente, se cuál es el valor, se dónde está el amor, que vendrá de mí, hacia mí y para mí, desde muy profundo, porque es belleza y luz, agradecimiento y amor, saber el verdadero dolor. 

jueves, 15 de septiembre de 2022

Sentirme ajena

Me puedo sentir completamente ajena a vos si eso es lo que me propongo, no es el problema ese, no es el problema tampoco el hecho de que no me quieras como yo te quiero ni la idea errónea de que yo quiero mucho más de lo que vos queres, queremos cosas distintas, eso está claro, pero en el fondo, buscamos lo mismo. Una caricia al terminar la noche, encontrarnos en la mañana, el abrazo y la cercanía que solo podes encontrar en mí, te conozco y poco sé de vos, pero estoy segura que hay algo más que lo pequeño que hemos conectado. Estoy segura que hay algo más, parte por capricho y parte porque en el fondo una energía cósmica me acerca a vos cada vez que me encuentro en silencio. El corazón no miente, el cuerpo nos muestra qué somos y dónde queremos sobrevivir, a cuántas horas estamos dispuestos a vivir y por quién daríamos la vida. En todas las mentiras que te contas hay muchas verdades que encuentro recónditas dentro de una cajita de cristal que queres esconder, completamente ajena a mí y a mucho de lo que nos rodea, te lo permito solo porque me dejaste verlo aunque no lo creas. Hace poco te vi y no mucho ha cambiado, tu mirada buscando la complicidad de la mía sigue intacta, dejándome entrar dentro de miles de luces cercanas al abrazo, una sola mente enredada en mil historias, que me murmuran algunos secretos que sabes de mí, todo eso que vos tenes y es mío, pero te lo dejo para que me guardes en el cajón, al que siempre podes recurrir. Somos heridas de una guerra mucho más grande que nosotros, presente en las calles de algunas ciudades, internacionales y pertinentes a quienes nos recuerdan, donde vos te perdiste y yo me volví a encontrar, un poco lejos de eso que quisiera alcanzar, pero aguantandome las ganas de darte todo lo que tengo, sabiendo con gran desdén que no te lo estás ganando, aunque quisieras. "No tuviste el valor de ver quién soy" canta la gran Julieta Venegas y un poco se acerca al punto al que voy, pero en vez de irme, me voy a quedar aguardando y observando cómo logras pasar desapercibido teniendo todas las de ganar, perdiendo cada día más, mientras yo junto piedritas para construir inmensos castillos de amor, todos para mí. Es una historia inconclusa e interminable que seguramente poco dure y poco sea lo que duela, porque no sos ajeno a mis dolores ni a mis caprichos, a mis noches de insomnio ni a mis sesiones de terapia, mucho menos a los textos que escribo cuando mi mente no me deja pensar en otra cosa. Puedo sentir de una y mil maneras lo que vos quieras que sienta, mientras no sea ajeno a lo que siento yo, pero se encuentre cerquita de lo que sentimos los dos.